lunes, 30 de noviembre de 2009

QUE HAYA PAZ, AMIGO

Me produce pena ver con que desprecio desaprovechas el tiempo. Sí, ese que pasa una sola vez por tú vida, sin retorno, sin vuelta. Y tú dejas la resolución de tus problemas para un incierto mañana. Te sientas a ver pasar tú vida, pensando empezar a vivirla en la segunda vuelta. Iluso, si vives en pasado, y al pasado te enfrentas. Las oportunidades pasan apenas pestañeas. Ante este panorama, no entiendo como os estáis peleando a todas horas, como dejáis de trataros y hasta mudos os volvéis. Desperdiciáis la vida en tontas disputas, en interminables peleas, por un yo tengo razón, aquél tiene la culpa. Yo concedo el perdón, aquél debe pedirme disculpas. Él no me habla, yo no le hablo. Él no me llama, yo no le llamo. Y en esta eterna porfía se pasa el tiempo, como si el tiempo pasado fuera recuperable. Hay familias, amigos, vecinos, que se pasan los años sin dirigirse una palabra, se comportan con la misma indiferencia que unos desconocidos. Y hasta hay algunos que dicen que se quieren,-muertos-, digo yo. Ridículo comportamiento. Es más razonable hablar, dialogar e incluso pelearse, siempre que no llegue la sangre al río. Después todo es cuestión de tratar más o menos a las personas, según te agraden. No hay más vida que esta y es aquí donde tienes que resolver los problemas, no esperes resolverlos en el infierno, no es el lugar más adecuado y además se te hizo tarde.
No puedes hacerte una idea lo bien que se camina por el mundo ligero de resentimientos, de odios y de envidias. Ceder no es rehuir la pelea, es ser más razonable e inteligente. Y si hay que pelear, se pelea, pero terminada esta se tiende la mano con elegancia y se da por zanjada la cuestión. Y no dejes de hacer las paces hoy, no esperes a mañana. Tú orgullo no dirá ni pío si demuestras más sensatez que el otro.
Esta entrada va dedicada a un amigo con problemas.

domingo, 29 de noviembre de 2009

TORREMOLINOS



Hace un par de veranos estuve de vacaciones en Torremolinos. Una tarde, como había hecho otras veces, fui solo a bañarme a la piscina del hotel. Hacía allí me dirigí en mi silla de ruedas, yo digo descapotable ecológico, viste más. Siempre me había bañado acompañado. Alguna vez tendría que ir solo. Me acerqué al borde de la piscina, cogí impulso y me zambullí de cabeza en el agua. Apenas me había tirado sentí multitud de brazos y de manos que me agarraban por cualquier parte del cuerpo. En un visto y no visto me encontré tendido boca arriba fuera de la piscina. Una señora me apretaba el vientre, y un tipo viejo, feo y barrigón, luchaba por hacerme el boca a boca. Otros me sujetaban por las piernas o los brazos. Otros hacían círculo contemplando la escena. En tanto yo trataba de hacerme entender. Quería gritar que me encontraba bien, que no me ocurría nada, que todo había sido un mal entendido, que muchas gracias. Pero debido a la disartria que padezco no me podía hacer entender. Por mis gestos, y un poco casi chillando, el del boca a boca entendió algo y cesó en su empeño. Cuando terminó todo, ya más tranquilo, di las gracias como pude. No dije nada más, porque pensé que aquellas personas se sentían muy contentos de haberme”salvado”, y yo no podía defraudarlos diciendo que todo había sido un mal entendido, provocado, por mi parte, por un inconsciente acto de temeridad. En mi descargo he de decir que sé nadar, aunque ya apenas muevo las piernas, y lo único que consigo es mantenerme a flote en el agua. Prometo, en adelante, avisar antes de lanzarme a las piscinas. Y la persona que me haga el boca a boca me gustaría elegirla yo, porque no me gustan los espontáneos.

sábado, 28 de noviembre de 2009

HOMENAJE AL BURRO

Transporte de combustión animal. Lento, pero seguro para llegar. Paciente y fiel compañero del hombre. En cada pueblo debería haber un monumento al burro, con una placa donde se lea: EL HOMBRE A SU COMPAÑERO DE FATIGAS.

viernes, 27 de noviembre de 2009

EL BILLETE FALSO


Me contó el dueño de una pequeña tienda de ropa de niños, que un día le dieron un billete falso de 50 euros. Para un negocio tan pequeño era mucho dinero. Casi los beneficios de un día. Se llevó un disgusto, pero pensó que tal vez se lo podría dar a otra persona. No tuvo en cuenta que él no valía para eso. Sabiendo que era falso no era capaz de colarlo, por mucho empeño que pusiera. Por otra parte, colarlo, tendría que ser en un cambio, y para eso tendrían que darle un billete más grande. Tuvo algunas oportunidades, y en el último momento no se atrevió a darlo. El billete seguía en el fondo del cajón. Ya había perdido toda esperanza de deshacerse de él y recuperar su valor. Un día hizo una venta a una señora desconocida y con pinta de tener dinero, que le dio un billete de 100 euro para que cobrase 38. Es la ocasión, pensó. Y tomó el billete de sus males, algo nervioso, se lo doy con el resto del cambio. Cuando lo señora salió de la tienda respiró con alivio, pensando que había ganado 50 euros. Había sido un buen día.
Al día siguiente, contento por que había reunido el dinero para hacer un pago, fue temprano al banco. El cajero tomó el dinero, se dispuso a contarlo, se paró de pronto, apartó el único billete de 100 y le dijo: “Este billete es falso” El se puso colorado, y balbuceando dijo lo que se dice en estos casos: “Imposible. Me lo han dado en otro banco”
Terminó su relato admitiendo que por estafador había sido estafado. Y para evitar una nueva tentación hizo pedazo el billete en aquel mismo momento. El día había cambiado, no había sido bueno, no.

jueves, 26 de noviembre de 2009

EL SALUDO




Soy incapaz de coincidir en algún sitio con una persona y no saludarla diciendo algo: Buenos días, buenas tardes, hola, que tal, hace buen tiempo, hace mal tiempo…Algo que rompa el hielo entre dos seres humanos. Me crispa y me hace sentir molesto el silencio cuando estoy acompañado. Me parece una desconsideración y falta de respeto no intercambiar algunas palabras con otra persona. Por la calle, en el portal, en el ascensor…, voy repartiendo saludos, que no siempre son correspondidos. Pero yo insisto al día siguiente, y al otro, hasta conseguir arrancar un saludo de cortesía. Para mi es un triunfo, y los más reacios son, a partir de entonces, los primeros en desearme los “buenos días!
Padecemos un orgullo muy mal entendido, y decimos: “como a mi no me saluda yo no saludo” Alguno tendrá que ser el primero. Tal vez los dos quieren serlo, pero ninguno se atreve a dar el primer paso. En resumidas cuentas ¿quién es más burro el que saluda sin ser correspondido o el que niega el saludo?
Hace años pasaba yo todos los días por delante de una tienda y el dueño estaba en la puerta, yo pasaba y cuando llegaba a su altura lo saludaba con un “buenas tardes” Jamás, durante meses, contestó; un vecino que venía dándose cuenta me dijo: “Para que le dices nada si no te contesta” Y yo contesté: “ Todos los días saludo a un burro que hay ahí comiendo hierba y nunca he esperado que me conteste” Nos oyó el tendero, y se produjo el milagro, a partir de ese día era él quien se adelantaba para saludarme.
No sé por que dije aquello. Creo que me excedí. Pocas veces me doy por aludido ni siquiera molesto. Respondo de mi comportamiento, y no del comportamiento de los demás. Me gusta el trato con las personas y no desaprovecho ocasión de mantener una conversación o diálogo.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

REPORTERO GRÁFICO

He ejercido muchas actividades, conozco muchos oficios, me he ganado la vida como Dios me ha dado a entender, pero hay una profesión para la que he vivido y he ejercido con autentica pasión como profesional durante 30 años, es la de fotógrafo. He sido fotógrafo profesional, y reportero grafico de prensa algo más de 20 años. Me hice profesional en un acto de rebeldía y reto asimismo. El más difícil todavía, ¿por qué más difícil? Pues porque yo temblaba un poco y andaba como los borrachos, y si se tiene en cuenta que si no se esta uno quieto la foto puede salir movida, pues, vaya panorama. Pese al temblor nunca me salieron fotos movidas, todo ello, gracias al conocimiento de las cámaras, al dominio de la técnica y algunos trucos. Mis trabajos entraban, según crítica y clientes, dentro de los muy buenos. Es que yo, con mi enfermedad, estaba obligado a ser el mejor. No me podía permitir un fallo por pequeño que fuera. Las cámaras fotográficas siempre las he usado manuales, aquellas que las mediciones, muchas veces, las hacía a ojo de “buen cubero” Para amortigua el temblor, la velocidad de obturación alta, y para ello trabajaba con películas de alta sensibilidad, forzada, si era necesario, durante la toma, en el laboratorio o en ambos casos. El resultado final han sido cientos de miles de negativos, en la gran mayoría en blanco y negro, consecuencia de la realización de miles de trabajos fotográficos. Y aunque he hecho de todo, lo que más me gusta es el reportaje. Fotos con vida, fotos humanas, fotos de risas, fotos de llanto, fotos de miserias, fotos de grandezas, en fin, de cualquier manifestación humana que se pueda plasmar en una fotografía, y en las que no haya preparación, que todo sea improvisación, según se vayan desarrollando los acontecimientos. Congelar el instante para el recuerdo.

martes, 24 de noviembre de 2009

CIEN ENTRADAS

He conseguido llegar a la cifra mágica de 100 entradas en mi blog. La verdad, no sé como lo he conseguido. La sesera no siempre que se la exprime suelta algo de valor, y menos si uno va pensando en contar o no contar esto o aquello, porque no es conveniente. Hay cosas que es obligado silenciar para no hacer daño a otras personas, y otras por pura modestia, y hasta por el bochorno que se pasa al desnudarse en público. Sin embargo, no me cansaré de repetir que lo escrito, escrito esta, y que se ajusta con toda fidelidad a hechos de mi vida, tal y como yo los viví. Las entradas de opinión, son eso, nada más que mi forma de pensar. Las fotos, antiguas o modernas, buenas o malas, yo soy el único responsable de su calidad. Las cosas importantes parece ser que solamente las pueden decir las personas importantes, yo no lo soy y este blog no da más de sí. Sigo en la misma línea, sin nada importante que decir.
Dolores Rodríguez me inició en esta tarea. Un día que me encontraba sólo, con la moral en busca y captura, recibí un correo de Dolores hablándome de la creación de un blog. Serían sus palabras y mi estado de ánimo, que se encendió la lucecita que hizo que me pusiera mano a la obra en aquel mismo momento. Y aquí estoy. Gracias Dolores, amiga, por tú apoyo. Nunca podrás imaginar toda la ayuda que me has prestado, y deseo seguir contando con tu colaboración y, sobre todo, con tu amistad.
Permitirme que os agradezca y de las gracias a todos los que me seguís con vuestros comentarios, vuestra fidelidad y vuestra comprensión. Desearía saludaros a todos, uno por uno, pero para evitar discriminación u olvido, no lo hago. Y aunque no nos conozcamos, os considero a todos mis amigos. Desde el corazón, un abrazo.
Como empecé diciendo, esta entrada hace el número 100. ¡Como pasa el tiempo! He sido feliz escribiendo. Mi moral ha conseguido cierto equilibrio. Después de rebasar la línea mágica y contar con vuestra confianza, pues… YO SIGO!

lunes, 23 de noviembre de 2009

Se me olvidó poner la foto.

JARAS PARA EL HORNO DE PAN

Las fotos de hoy no dan testimonio de nada, no son de fiar con tanto retoque y efectos especiales. Bonitas, sí que son, porque hasta el decorado de la vida es más vistoso. Sin embargo, la imagen que muestro, es más real, más dura, más humana. El esfuerzo del hombre, la bestia, la leña y el perro contemplando la escena. La foto no añade ni quita nada. Entonces el pan olía a leña del monte, a jaras y a sudor del leñador que acarreaba leña al horno a cambio de unas míseras monedas. La vida ha cambiado, aunque seamos casi igual de pobres, somos más elegantes.

domingo, 22 de noviembre de 2009

CIEGO EMPUJA SILLA DE RUEDAS



Ya sabéis que mi amigo y compañero de paseos, es ciego, y que yo voy en silla de rueda. El pone la fuerza y yo la vista, él empuja y yo dirijo, y así recorremos 7 u ocho kilómetros cada día. No hay nada que se nos resista. Por las calles, ya formamos parte del paisaje urbano, y eso que nuestros paseos son mañaneros. Conocemos cada rincón: bares, tiendas, escaparates, lugares de la administración, museos, bibliotecas y hasta los agujeros de algunas calles y cuanto tiempo llevan. Yo voy leyendo y comentando todo lo que veo y mi compañero archivándolo en su cabeza. Magnifico archivo y mejor memoria. Cuando necesito un dato, pues a él recurro. Algunas veces pasamos a ver una exposición, de cualquier cosa, le voy explicando lo que veo sin interpretarlo, la interpretación viene después con sus preguntas a mis comentarios. Cuando nos apetece tomamos café en un bar. El se prepara bien el café a pesar de su ceguera, a mi me tienen que mover la azúcar y ponérmelo en un vaso con una pajita. Hace muchos años que nos conocemos, pero pasear, llevamos 5 años, el tiempo que llevo en silla de ruedas. Solo a él le permito que me empuje, o con él o voy solo. Me gusta pasear yo y no que me paseen.
Nunca hemos tenido un problema. De ninguna clase, tal vez suerte o tal vez prudencia. Ni para mi amigo ni para mi la vida es tan terrible, somos felices a muestra manera. Quizás será que necesitamos poco, y la vida nos da mucho más de lo que pedimos.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Desde la silla de ruedas.

Otro obstáculo que rodear. Yo me pregunto: ¿ qué utilidad tienen esos bordillos tan alto? Son para que se vea mejor la acera o para fastidiar a los que vamos en silla de ruedas?

viernes, 20 de noviembre de 2009

MORAL BAJA





Tengo pocas bajadas de moral, pero las pocas que tengo son terribles. Lo veo todo más negro que negro. Me siento totalmente perdido, incapaz de seguir tirando de la vida, impotente para resolver problemas, vencido y derrotado, y preguntándome si vale la pena seguir luchando o si, por contrario, es mejor tirar la toalla de una vez. Por fortuna, el abatimiento me dura poco, porque siempre encuentro muchas y poderosas razones para superar la crisis. Mi mente esta entrenada para superar el dolor del cuerpo, o al menos mitigarlo, no obstante, los males del espíritu se resisten, pero la razón, la lógica y el afán de lucha se acaban imponiendo. Tengo una vida, la que tengo, sólo viviré una vez, el momento que estoy viviendo, y tengo la obligación y el deber de cuidar, proteger y alargar la vida que tengo, aunque sea a costa del sufrimiento…¿ Y cuando el sufrimiento este por encima de la vida? No lo sé, de verdad, no lo sé. Ahora, en este momento, creo que cargaré con ella hasta el final. La vida, aún viviéndola con dificultad, tiene muchas penas, también, muchas pequeñas satisfacciones, que nos hacen tan felices. Debemos de esforzarnos en aprender a alargar en el tiempo esos instantes de felicidad, e ir archivando entre nuestros recuerdos las cosas buenas, las que un momento, un día, nos hicieron dichosos. Las penas llegarán, que duda cabe, pero las combatiremos mejor enfrentándoles buenos recuerdos. Y aprovechemos las oportunidades que nos van saliendo al paso, razonándolas un poco el riesgo es menor. Riesgo hay que correr, porque la vida es estar siempre en peligro.
Cuando estoy desanimado repaso mi vida, y mi desánimo es mayor, sólo veo frustraciones y fracasos, fracasaron proyectos, quedaron en nada montones de sueños, quise ser lo que no soy, y hasta me pregunto:¿ha merecido la pena vivir? Pues claro que si, me respondo cuando estoy más tranquilo.

jueves, 19 de noviembre de 2009

EL ARTE DE LA COCINA

Me gusta saber lo que como, no me gustan los experimentos culinarios. Hay que reconocer que en la cocina se hacen comidas muy raras, y para ponerle la guinda al pastel, se bautizan con nombres más raros todavía. El arte de combinar sabores, parece que no tiene límites ¡Y la presentación! ¿Qué me dicen? No sabe uno sí comerse la obra de arte o ponerle un marco. Yo, muchas veces me pregunto: ¿comerán los cocineros de sus experimentos? Los alimentos no tienen el sabor propio de su naturaleza, tienen sabores para ángeles, sabores desconocidos para humanos acostumbrados a filetes con patatas, a huevos fritos y pescado con sabor a pescado. Cuando tengo apetito, me gusta comer y no admirar obras de arte. Claro, ¿qué se puede esperar de un tipo como yo, que tengo el paladar atrofiado por el hambre. Las exquisiteces para paladares especiales, experimentados, refinados y con la sabiduría en la boca. Yo a la comida casera.
Mi admiración y respeto a los artistas cocineros y a sus seguidores. Perdón por tener gustos raros.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

MAESTRO NACIONAL





Era representante de embutidos, de chorizos, y era Maestro Nacional, mi primer maestro. Llegaba todas las mañanas en una moto, la primera que se vio en el pueblo, aparte de las que pasaban por la carretera con militares, uno conduciendo y el otro, en el sidecar. Pero la moto del maestro era mejor. Algún niño decía que era más robusta y más potente. Nos sentíamos muy orgullosos, como si tuviésemos alguna pequeña participación en ella. Nos sentíamos responsableas de su seguridad. El maestro, que se daba cuenta de nuestra admiración, nos permitía limpiarla, y, alguna vez, nos contaba cosas de ella. Pero cada día decía que lo primero era lo primero. Nos formaba en filas, el se ponía frente a nosotros, y con el brazo extendido, cantábamos el “cara el sol”, después de haber razado, y ya estábamos listos para recibir en nuestras latas los polvos, que con un poco de agua habían de convertirse en leche. También, nos daba, algún día queso, y tampoco faltaba un trocito de chorizo, esto el día que nos mandaba a repartir paquetes de embutidos. Los niños de otras clases se morían de envidia cuando nos veían con la boca llena de chorizo, que nos habíamos untado para hacerlos rabiar. El maestro se portaba muy bien con nosotros, pero se notaba que el hambre era un problema de todos. Entonces se decía que tienes más hambre que un maestro de escuela.
Muchos días nos esperaba a la salida de la escuela Milonso, que estaba empeñado en aprender a leer y a escribir, sin ir a la escuela. Nos pegaba y nos obligaba a enseñarle. Tenía 9 ó 10 años, y se lo habían dejado olvidado en el pueblo un día que pasaron sus padres con muchos niños y mucha hambre. Seguro que no lo echaron de menos, porque jamás volvieron a por él. Vivía de pequeños hurtos y de lo que le daba la gente. ¿Aprendió a leer y escribir? Pues, no sé como, pero aprendió.
Recuerdos de niños contados por un viejo.

martes, 17 de noviembre de 2009

VALIENTE DE PACOTILLA



Silbaban las balas por encima de la cabeza, y la noche se iluminaba con la explosión de las granadas. La calma de la noche era rota por el estruendo de las bombas. Debajo de la lona de una tienda de campaña, sentados en unos tablones y con los pies en el barro y el agua, 8 soldados aguantaban el ataque enemigo y el agua que caía del cielo. Las armas entre las piernas, esperando órdenes del oficial que mandaba. Consciente del peligro que suponía permanecer en aquel sitio, ordenó la retirada. Los soldados iban saliendo de la tienda, arrastrándose por el barro de uno en uno. Ya habían salidos todos, menos yo, que era el último. Cuando, de pronto, se iluminó la oscuridad, al tiempo que una terrorífica explosión hizo temblar el monte. Los restos de un árbol cayeron sobre la tienda, y yo quedé atrapado debajo de las lonas. Allí pasé la noche, tendido entre agua y barro y la tienda de campaña encima. Fue una noche muy larga. Intenté salir de aquel agujero. Opté por quedarme quieto y en silencio, bueno, con el castañeo de dientes producido por el frío y el miedo. No cesó en toda la noche el ataque, ni tampoco la lluvia. A medidas que iba amaneciendo empezaba la calma, hasta el aguacero había dado un respiro. Esperé, mirando por un agujero de la lona. Temía ver moros enemigos. No me atrevía ni a respirar, aunque imposible controlar el ruido de los dientes. Esperé abrazado a mí fúsil. Mi cuerpo se puso rígido al percibir un ruido, y un momento después oí hablar español. Eran voces conocidas. No había duda, eran de los míos.
Algún oficial dijo que yo era un valiente porque no abandoné mi puesto, otros me felicitaron y los compañeros me admiraron por el acto.
Así se hacen muchos héroes en las guerras. Yo no fui un valiente, pues no corrí porque no pude. Valiente a la fuerza. Qué remedio.
Esto ocurrió en Sidi Ifni, en diciembre de 1957.-

lunes, 16 de noviembre de 2009

VIAJAR EN TREN


ESTO LO ESCRIBÍ HACE MUCHO TIEMPO. HOY ES UN PROYECTO FRACASADO, UNO DE TANTOS.

Años atrás tenía el proyecto de recorrer toda España en tren. Por diferentes motivos la idea se fue posponiendo hasta que el proyecto quedó suspendido definitivamente, debido a los avances de mi enfermedad. Sin embargo, para mi la suspensión es solamente temporal, aunque mi salud esta cada día más deteriorada. La idea es viajar siempre en tren fotografiando desde el mismo todo el país. El hecho de que me encuentre en silla de ruedas es irrelevante, y que tenga algo más de 60 años, también. Lo importante es que me tiene que acompañar una persona con unas cualidades muy especiales, en cuanto a resistencia y adaptación a todas clases de circunstancias, de esas que, pase lo que pase, jamás se quejará, viendo siempre el lado bueno de las cosas. Me da igual que sea hombre o mujer, sólo quiero un compañero, amigo y ayudante. Yo soy persona con pocas complicaciones, nada exigente, y mi minusvalía no me impide hacer casi todas las cosas esenciales de la vida diaria. Parece muy complicado, o una locura, pero, de verdad, no lo es.
Hay que estudiar bien todos los detalles del recorrido. Tipos de trenes, horarios salidas, llegadas. No se de debe dejar nada a la improvisación. La idea es vivir en los trenes todo el tiempo que dure el proyecto, bajando sólo para hacer el cambio de tren. Comer y dormir, en el tren, quedando pendiente, el baño o la ducha.
Por último, la parte económica. Habría que buscar algún patrocinador, para parte o para la totalidad. Me gustaría correr con todos los gastos, así no estaría sujeto a condiciones, pero soy pensionista y con una familia.
A grandes rasgos, este es mi proyecto hoy, para realizar antes de dos años, después, ya por razones obvias, habría que cancelar definitivamente, quedando archivado en el mundo de los sueños.
¿Porqué deseo que se realice el proyecto? Porque quiero plasmar en fotos todo lo que otros no ven, no vieron. Llevarme restos de paisajes, costumbres y vidas de otros tiempos, enfrentar el romanticismo y la nostalgia al progreso y las prisas. Los trenes, ¡si los trenes hablarán! Contarían multitud de fabulosas historias de amor, de dolor, de intrigas, de miserias y de muerte. Quisiera ver rincones que sólo un tren ve, paisajes en movimiento, desfiles de palos de la luz, gente que se despiden con abrazos, que van y vienen por los andenes, equipajes, maletas, movimiento. Y quisiera poder demostrar que querer es poder, solamente hay que dar el primer paso, primero uno, otro y otro, hasta llegar al final ¿Pero todavía existen los trenes de mis sueños?
Deseos, nada más que deseos. Proyectos para la otra vida.

domingo, 15 de noviembre de 2009

EL PERRO Y EL KIOSCO

Y al fin un día me fijé y me llamó la atención. No sé como no me dí cuenta antes. Sin embargo, a partir de ese día, no puede dejar de observar el comportamiento de aquel simpático perro blanco. Era puntual en el horario, pasando todos los días por delante de un kiosco de prensa que había en la acera de una calle. Y se paraba delante del kiosco, levantaba las manos, sosteniéndose sobre las patas traseras, y lanzaba tres o cuatros ladridos, y los repetías,, hasta que el kiosquero se fijaba en él, lo miraba y le decía, generalmente, “hola perrito”, momento en que este reanudaba la carrera la calle abajo, moviendo la cola y sus patas cortas por entre la gente. Parecía una bola blanca rodando por la calle. Lo estuve viendo muchos días, haciendo lo mismo. Curioso le pregunté al dueño del kiosco el porque del comportamiento de aquel perro, y me contó que todos los día hacía lo mismo desde que su dueño se puso enfermo. Antes, acudía el hombre, ya mayor, cada mañana a comprar el periódico con el perro lanudo y blanco como una bola de nieve. Así, hombre y perro, venían haciendo lo mismo.
Extraño y enternecedor comportamiento el del animal. Como si quisiera comunicar, a quién suponía amigo, la evolución de la enfermedad de su dueño. Cumplía el encargo y volvía a su lado. Esta claro que el perro no pensaba, pero, ¿se le podían negar los sentimientos?
Y lo sigo viendo, y ya no puedo evitar saludarlo con un “hola perrito”. Se ha ganado me respeto.

sábado, 14 de noviembre de 2009

DORMIR MUCHO

Si me parece que he dormido mucho tengo remordimientos de conciencia He malgastado tiempo y para mi forma de pensar eso es una falta grave. No puedo evitarlo, para mi no hay nada más valioso que el tiempo, pero tiempo despierto, el dormido no vale nada. Casi todo el mundo habla del sueño. Que necesitan dormir, que están cansados, que tienen sueño. Eso esta bien, el cuerpo hay que cuidarlo dándole lo que necesita para mantenerlo en buena forma, y ni un poquito más, porque sería mal acostumbrarlo. Lo más cómodo es dormir en todo momento. Las personas que duermen mucho dan la impresión que tienen pocas aspiraciones, que trabajan porque no hay más remedio, pero que su principal afición es dormir, y no hacen nada por deporte. El castigo no es el trabajo, el castigo es mantenerse fuera de la cama. La siesta es una costumbre muy vieja en numerosas zonas de país. Donde no lo era, ya lo es, y hasta hay empresas que se han interesado por el tema y puede que se la impongan a sus trabajadores con carácter obligatorio. Dicen rinden más. No sé que efecto tiene sobre el organismo, sobre el cuerpo, qué duda cabe, bueno, y mientras más larga mejor. Nunca me he acostado a dormir una siesta, sin embargo, reconozco que después de comer me quedo dormido 5 ó 10 minutos sentado en la silla, y despierto como si hubiera dormido 7 horas seguidas. Otra cosa que no entiendo bien, es porqué tantas personas despiertan de tan mal humor, no todas tienen normalmente un carácter complicado, pero al despertar son irreconocibles.
Me gusta madrugar. El día parece más bonito y la vida más alegre, como si todo fuese nuevo, a estrenar. En cambio, si te levantas tarde, tienes la sensación que el día esta un poco usado. Ya no tiene el brillo ni la frescura de lo nuevo. Ya tendrás que conformarte con lo que otros han dejado.

viernes, 13 de noviembre de 2009

CUANDO EL SOL TOCA EL HORIIZONTE


Desde mi silla de ruedas.

CUANDO EL SOL TOCA EL HORIZONTE.
Arde la tierra, arde el cielo. Es como el rubor de un beso. El fuego de la pasión, el sonrojo del deseo. Roja tierra, rojo cielo.

jueves, 12 de noviembre de 2009

LOTERÍA DE NAVIDAD

Le preguntas a la fortuna: ¿qué número va ha salir en la lotería de Navidad? Y esperas una respuesta que nunca llega. La fortuna sonríe enigmática, como si ni quiera ella fuera poseedora del secreto. Pero tú no te das por vencido. La cortejas con ilusión fiando en los números comprados, en el capital invertido. Sigues atento a cualquier susurro, a cualquier indicio que te ponga en el buen camino. Ahora piensas en la suerte como algo más cercano, con ella empiezas a soñar y a hacer planes para el día siguiente.
Imposible que no te toque. Piensas en probabilidades. Muchos números, muchas probabilidades. Y cuentas con impaciencia los días que faltan para el sorteo, que se hacen eterno. Se alargan las ilusiones, y se amontonan los proyectos.
Al fin llega el sorteo. Los niños de San Idelfonso no descansan de su letanía de números y cantidades de dinero. Tú a cada premio importante miras tus décimos, al principio tranquilo, y nervioso a medidas que avanza el sorteo, hasta que se terminan las bolas, y tus esperanzas empequeñecidas. Te sientes desanimado, pero no vencido. Todavía tienes que ver las pedreas y los reintegros, y si no ha tocado nada, pues a esperar el sorteo del Niño.
Los que nada poseen tienen el derecho a ser ricos, y la obligación de seguir siendo pobres.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

CONSUMO DE ALCOHOL


El consumo de alcohol, como cualquier otra droga, si no se controla adecuadamente se convierte en un problema grave para la sociedad, la familia y uno mismo. Pero el problema no se arregla criticando y afeando la conducta del bebedor. Es ahí cuando empieza lo malo. Se da cuenta que para relacionarse y competir en algunos campos de la vida, necesita del alcohol, y comienza a beber a escondida. Hasta que llega un momento que sin la ayuda de la bebida es incapaz de enfrentarse a la lucha de cada día. Se lo beberá todo, de las bebidas normales pasará a beber las peores, las más baratas y con mayor concentración de alcohol. No importa ni la calidad ni el sabor, lo que importa es el efecto que hace. El efecto que hace. Se ha convertido en medicina, en un jarabe con un sabor muy desagradable, eso piensan con la primera copa o el primer vaso de vino de la mañana. Unos ya salen bebidos de casa y otros, salen temprano a buscar el bar amigo, donde un camarero, gran conocedor de las debilidades humanas, le sirve su dosis de medicina.
Los hay que tienen botellas de alcohol escondidas en los sitios más insospechados, y que compran donde creen que pueden pasar más desapercibidos. No faltan los camareros cómplices que sirven vino en vaso de te o en botella de cerveza. Aguzan el ingenio, porque tiene que ser horrible cuando necesitan la medicina y no saben como conseguirla. Todos hemos oído de casos que se han bebidos frascos de colonia.
Para un bebedor la falta de alcohol tiene que ser terrible, y es impresionante como cambia una persona, de una personalidad pasa a la contraria, y como van dejando de relacionarse mucho, a estar solos.
La solución al problema esta en ellos. Tienen que aprender a aceptarse como son, sin alcohol, con las diferencias y limitaciones de un ser humano. Cada cual es como es, y listo. Si no estas capacitado para ir en una dirección, pues, ve en otra, pero no te apoyes en falsas ayudas, como el alcohol, porque duran poco y, al final, con pésimos resultados. Y si un día tienes que tomar una copa, que sea por placer y nunca por necesidad. Y la sociedad que siga buscando formas de combatir el alcoholismo. No se puede pedir que sean más tolerantes con ellos. Sin embargo, los conocedores del problema y los arrepentidos deben de ser algo pacientes, y si tienen la condición de enfermos, que los traten como a tales, sin menoscabo de su dignidad. Quienes fueron alcohólicos saben el terrible drama que padece el bebedor.

martes, 10 de noviembre de 2009

DERECHOS DE IMAGEN

UN RUEGO A LOS QUE ENTIENDAN DE ESTE TEMA.
Gracias.

“Deseo saber que derechos tienen las personas que aparecen en fotos hechas hace algo más de 30 años. En algunas aparecen niños y personas ya fallecidas. El motivo es que quiero utilizarlas en exposiciones y publicaciones. No serán objetos de venta en ningún caso”

lunes, 9 de noviembre de 2009

LA SEÑORA DOLORES



No se me olvidará mientras viva aquella señora que cada mañana me esperaba enfrente de la pensión con un vaso de leche en una mano y unas galletas en la otra, era el desayuno que cada mañana me traía la señora Dolores de su casa, y que yo tomaba de pie en la acera, en la calle. Entonces no podía evitar emocionarme y hoy que lo recuerdo me emociono mucho más. Oigo aquellos “Buenos días” dicho con suavidad, en la calidez de la mañana, acompañando sus palabras con la más acogedora y amigable de las sonrisas. Y así durante muchas mañanas, hasta que mi situación económica mejoró un poco y me pude pagar el desayuno. Señora Dolores, gracias, doy gracias al cielo por haberla conocido, doy gracias por haberme enseñado el valor del amor y la solidaridad.
Hablo de principio de los años 60, cuando la gente emigraban a cualquier parte para pagar los alimentos que le fiaba la tiendecita de la esquina, porque eran deudas de honor, eran las deudas del hambre y la necesidad. Cuando los trabajadores hacían muchos kilómetros en bicicletas para trabajar con pico y pala de sol a sol. Cuando las mujeres cosían, bordaban, administraban la mísera economía con maestría, y en sus carnet de identidad podía leerse eso de “sus labores” Cuando los hombres bebían vino en las tabernas y compartían una botella con un sólo vaso, y los niños jugaban alegres en las calles. La gente compartía. A la palabra SOLIDARIDAD, no había que hacerle ninguna campaña de publicidad, no había que convertirla en un espectáculo, era lo que era, valía lo que valía, pero, eso sí, por si sola. Lástima que hubiera tanta miseria y tan poca libertad.
Yo era emigrante en mi propia tierra.

domingo, 8 de noviembre de 2009

DAME LUMBRE, COMPAÑERO



“Dame lumbre, compañero” Parecen las palabras que se oyen en la imagen. La voz ronca del campesino vestido de guapo, la voz de la tierra, la dureza, la fatiga y el trabajo. Música para una escena de taberna. En tanto, la botella de vino, más bien peleón, vigilada por su vaso, como fiel escudero, contempla desde una esquina, mirando por encima del hombro, el afán del hombre porque el cigarro eche humo.
Este momento existió, da fe la fotografía como notario del tiempo y vigilante de los recuerdos. La magia de las fotos.
No puedo evitar la nostalgia resucitando otros tiempos.

sábado, 7 de noviembre de 2009


Desde la silla de ruedas.


PUERTAS ESTRECHAS PARA SILLA DE RUEDAS.
La foto corresponde a la puerta de los servicios de una Parada de Autobuses.

viernes, 6 de noviembre de 2009

DESPRECIO POR LA VIDA

Es preocupante, muy preocupante la perdida de valor de la vida humana. Hoy se mata con el más absoluto desprecio. Y ni leyes, ni barreras morales o éticas son suficientes para detener la escalada. Desde la cosa más nimia a la más importante puede ser motivo de muerte. Es tal el desprecio a la vida que da pánico ver como hay persona que su eliminación la ven como cosa normal. Qué nos pasa? Estamos locos? Terrorismo, atracos, ajustes de cuentas, narcotráfico, violencia de género, violaciones, riñas; bronca familiares, de discotecas, callejeras, de tráfico…No hay actividad segura, no hay familia o persona que no corra peligro. Por un euro te pueden matar, y también por nada. Por negro o por blanco, por mujer joven o vieja, por unas ideas o por otras ideas, por robarte y defender la tuyo. Por salir a la calle, por quedarte en casa, por defenderte, por no hacerlo. Por ningún motivo, porque para el asesinato nunca lo hay. Estamos infestados con algún raro virus que contagia violencia. Un virus que esta en todas partes. Se discuten soluciones, se endurecen castigos, se amenaza con multiplicar las penas. La sociedad se defiende como puede, pero parece que el mal esta en ella, y de que manera se puede defender de si misma?
Saldrá alguien diciendo que violencia y asesinatos siempre los ha habido. Sí, pero a mí me importa mi tiempo. Pienso y siento en el tiempo que vivo. Leo la historia, oigo la historia, sin embargo, la siento cuando la vivo. Y veo la actualidad, y siento congoja ante tanto desprecio a la vida.
Las televisiones nos enseñan una y mil veces las escenas, la sangre y el horror, como si quisieran familiarizarnos, endurecernos y prepararnos para el siguiente asesinato. Si, cierto, las noticias buena no son noticias. Pero lo malo de todo esto es convertir la noticia en espectáculo .Qué espacio de tiempo ocupa la noticia, y cuanto el morbo del espectáculo? Si a la noticia, no al espectáculo.

jueves, 5 de noviembre de 2009

SALUD RECUPERADA

Como si nada hubiera pasado, aquí me encuentro de nuevo.
Esta vez la razón no ha sido por vacaciones, ojalá! Ha sido un descanso por algo que no podemos controlar, aunque pongamos todo el empeño del mundo. La enfermedad se presenta en cualquier momento, de cualquier manera, y siempre con muy malas intenciones. También en esta ocasión he salido victorioso. Dudas no han faltado. Al final todo ha quedado en unas cuantas pastillas y alguna anécdota de humor negro. Intento no tener pensamientos fúnebres cuando estoy en una consulta, pero no lo consigo. Ahora, cuando me dirigía a la puerta, después de terminar el reconocimiento, me dijo el médico: “Que te mejores” Y yo pensé en al acto: “Mal asunto. Parece que el médico se fía más de la suerte y los milagros que de lo que me ha recetado” Como nos pasa casi siempre, se equivocó el enfermo.
Admiro a las personas que ejercen la medicina, sin embargo, es una ciencia que nunca ha estado entre mis temas preferidos. Jamás he leído el prospecto de una medicina, fío en el profesional con los ojos cerrados. Hasta ahora me ha ido muy bien. Debería saber algo, por el tiempo que he pasado en hospitales, pero se ve que soy muy bruto, y no he aprendido nada.
Hay enfermos, parientes y allegados, que aún con poca formación, hacen uso de un extenso vocabulario de términos médicos, y no digamos farmacéuticos. Son unos genios. Me explicaba una señora la operación de bazo que le hicieron: Cuanto realismo! Que cantidad de matices! Que narración tan detallada! Tal parecía que la intervención quirúrgica se la había practicado ella misma. Asombro! Genial! Como dicen los niños de las películas americanas.