Esta foto en abril
próximo tendrá 35 años. Es el momento de la toma de posesión de un alcalde. Un
acto muy importante, como se puede ver por la cara de respeto con que el
público asistente sigue la ceremonia. Para aquellos tiempos la escena no tiene
nada de chocante. Sin embargo, en estos, ningún fotógrafo podría hacer una foto
parecida a esa. No habría modelos inconscientes dispuestos a infringir las
leyes. Nuevos tiempos, nuevas costumbres y peligros viejos que hasta entonces
habían pasado desapercibidos.
Mis respeto a las
personas que aparecen en la escena, compañeros de un día que compartimos el
mismo espacio y el mismo… humo.







