sábado, 4 de diciembre de 2010

DON BENITO. Calles, Plazas y Parques

RAMÓN Y CAJAL. Importante calle comercial en la principal arteria del pueblo.

viernes, 3 de diciembre de 2010

UN ERROR

NOTA ACLARANDO UN ERROR.
Entrada publicada el día 1 de diciembre de 2010.

Doy las gracias más sinceras a un buen amigo por hacerme ver que la foto en blanco y negro no corresponde a la calle Mengabril sino a otra de un barrio distinto. Pido perdón por tan lamentable error a todas las personas que me siguen. Y en mi descargo sólo puedo decir que entonces las dos calles eran muy parecidas, que las fotos se hicieron el mismo día y que quizás mi equivocación parta de que están en la misma tira de negativos.
Gracias y perdón.

PERSONAS IMPULSIVAS


Hay muchas personas que viven cabreadas todo el tiempo. Están siempre enfadas y a la defensiva, como si temieran un ataque en cualquier momento. Piensan que todo el mundo les quiere hacer daño, y se convierten en victimas de su propia desconfianza. Chillán, gritan y, hasta insultan sin consideración hacia los otros. En esos momentos de ofuscación creen que la verdad es una, y la razón la tienen ellos. No valen los intentos de diálogo, ni la aportación de buenas y poderosas razones, jamás lograrás cambiar, mientas les dure el berrinche, ni una coma de su pensamiento, ni frenaran ningún impulso. La paciencia es la única fórmula de convivencia, y vivir con el temor que estás sentado encima de una bomba que puede estallar cuando menos lo esperes. Son imprevisible en sus reacciones e impulsivos cuando han de decidir algo. No reflexionan, pero tampoco permiten que otros lo hagan e intenten convencerlos, y mucho menos que admitan sus errores.

Son problemas de carácter, que perjudican gravemente la convivencia entre personas. Estas personas son las que dicen que no toleran la mentira y que van siempre con la verdad por delante. Sin embargo, es bueno pensar que la diplomacia ha evitado muchas guerras, y que las buenas maneras tienen mucho de hipocresía, pero es la única forma de tolerarnos los unos a los otros, además, hasta de hacernos felices.

En resumen, son ellos los que más sufren la falta de control que tienen sobre si mismo. Estoy seguro que quisieran controlar, pero una fuerza oculta les empuja a ser tan impulsivos. Cada cual es como es, y no siempre es nuestra la culpa. Estas, son excelentes personas en todos los sentidos, la única condición es no llevarles la contraria abiertamente para que haya una buena armonía.

Esto lo he escrito pensando en un amigo que me pidió que escribiese mi opinión sobre él. Y con esto hubiera acabado si no se me hubiera olvidado decirle que no vale la pena enfadarse, que la vida se pasa mejor estando contento, y que todo el mundo es bueno.

Amigo, baja la guardia. Y que tú vida sea siempre una competición de sonrisas.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

DON BENITO. Antes y después

CALLE MENGABRIL. Aunque parezca que aquí el cambio no sea tan apreciable, a poco que comparemos las dos imágenes, veremos el paso del tiempo. Sin que sea necesario enumerarlo en las dos fotos. La de arriba, primeros años de 1970 , y la de abajo, de 2009.

lunes, 29 de noviembre de 2010

EL BOCADILLO DE JAMÓN




Muchas enfermedades del sistema nervioso parecen puro cachondeo, y es que no es para menos. Presentan raros síntomas de comportamientos, de deseos, de necesidades, de movimientos, de tic y de extraños dolores. De esos que cuando un médico no sabe que decirle al enfermo, le diagnostica “dolores nerviosos”. De esas enfermedades puedo contar mucho, porque son muchas las que he visto, y en unos tiempos que las enfermedades parecían que eran más graves o menos graves, por lo poco que se sabía de ellas. Hoy se las tiene a casi todas catalogadas y fichadas, y por raras que resulten, siempre se tiene una buena explicación, aunque el enfermo se muera. Así las cosas, imagino que lo que le ocurría a mi colega de habitación en el hospital era de lo más normalito. Se ve que había pasado mucha hambre, y eso lo tenía archivado en la cabeza. Quizás fuese eso lo que le inducía a registrar las mesillas de noche de otros enfermos para quitarles la comida y guardarla en la suya. Y así transcurrían los días. Nosotros, sometiéndole a estrecha vigilancia; él acumulando alimentos en cualquier descuido. Su vocabulario se reducía a la comida.


Una mañana se subió a un depósito de agua, y desde arriba gritaba que o le daban un bocadillo de jamón o se tiraba de cabeza. Se armó un revuelo impresionante. Acudieron médicos, enfermeros, monjas, cocineros, soldados de guardia, enfermos y todo al que le llagó la noticia. Los de abajo gritaban que bajase y que no hiciese tonterías; y él chillaba, cada vez más alterado, que o le subían el bocadillo o se tiraba. Accedieron a sus exigencias y le prometieron que en cuanto bajase le daban el bocadillo. A lo que él contestó que naranjas de la china. Su condición era que tenían que subírselo. A esto contestaban los negociadores que el depósito estaba muy alto. Después de una hora de tira y afloja, surgió un voluntario valiente que se ofreció a subirle lo que pedía. Ni siquiera le permitió subir el último peldaño de las escaleras. Le arrebató el bocadillo y lo mandó para abajo, prometiendo que cuando se lo comiese bajaba. Cumplió su promesa, y, aunque sin mucha prisa, bajó como si nada hubiese pasado.


Unos días después se repitió la misma historia. Todo exactamente igual, pero con algunos espectadores menos. Y así algunas veces más, hasta que al final bajaba el solito, porque ya no le hacían ni puto caso. De todas formas siempre nos quedará la duda ¿Y si se hubiese tirado?

sábado, 27 de noviembre de 2010

DON BENITO. Inauguraciones



PABELLÓN POLIDEPORTIVO MUNICIPAL. Fue inaugurado hacia mediados de los años de 1980.
En la foto se puede ver la gran cantidad de público que acudió al acto. En la de abajo, el Alcalde de Don Benito, José Diestro, posa con el equipo de baloncesto que jugó en el partido de inauguración.