viernes, 15 de julio de 2011
LAS ASOCIACIONES
Hay personas que no pueden vivir sin pertenecer a muchas asociaciones y además ser miembro importante en cada una de ellas. Y cuando no puede ser, pues, fundan una nueva y se nombran presidente. La iniciativa no merece un premio inferior a ese. Es bueno estar asociados, son muchas las ventajas que se tienen, desde buena información hasta defender mejor los derechos o la defensa de tales o cuales cosas. En realidad, de una ú otra forma, estamos todos asociados, y si no lo estamos, todos ponemos la mano cuando se trata de recibir beneficios. Están las consolidadas desde hace mucho, las que hacen un gran servicio a la sociedad, al país y al mundo. Pero otras, nacen de las necesidades del momento, sin un claro cometido, sin mucha utilidad, producto de la moda, con nombres sospechosos, y que viven mientras haya subvenciones y gente a la que le guste figurar como personas importantes. Y las hay para todos los gustos: de hombres y de mujeres, de malos modos y de abrazos, de flamencos y de tristes, a favor de una fiesta y en contra, de caballos y de burros…En fin, la lista sería interminable. Un día que me dio por contar asociaciones de estas tan pintorescas, me aburrí mucho antes de terminar de contarlas. Algunas parecen ejércitos en claros enfrentamientos, y todo porque cada una interpreta la razón a su manera. Pero, bueno, mientras reciban dinero para las balas y las vendas…
No es normal, pero tampoco es raro que un día sea noticia pública alguna asociación y sus responsables, por algo que no hicieron bien o hicieron más de la cuenta. Pequeños descuidos o exceso de autoridad y de celo. Y es que es tanta la pasión que se pone en la obra, que acaba uno creyéndose propietario de todas las acciones de la empresa.
Es un buen sitio para que practiquen jóvenes profesionales, y también como trampolín para que, al fin, destaquen viejas glorias. Y, por qué no, para estrechar lazos familiares y ampliar el círculo de amistades.
miércoles, 13 de julio de 2011
BORDILLOS Y SILLA DE RUEDAS
SIN PALABRAS. Es el mejor título que se me ocurre, dejando que cada persona que vea la foto le ponga su comentario, y no les pase desapercibido el lugar donde esta hecha. Estoy seguro que hasta la administración del ramo competente tendrá algo que decir, y puede que con un poco de suerte los responsables hablen de la eliminación de barreras en la propia casa, haciendo más accesibles los pasos de peatones.martes, 12 de julio de 2011
DON BENITO. Antes y después
lunes, 11 de julio de 2011
Por muy mal que nos llevemos, nunca se debe de romper el diálogo. Es dejar la puerta abierta para, en algún momento, llegar a un entendimiento. No hay cosa más triste que esas personas que rompen relaciones para toda la vida. Y se juran odio eterno, como si se pudiera seguir odiando después de muerto. Es una pena malgastar el tiempo de forma tan miserable, y, además, la única vida que tenemos. Y hasta puede que la guerra haya empezado por cosa poco importante, por lo que no es razonable que personas allegadas se queden mudas para siempre frente al enemigo fabricado con odio y resentimiento ¿Por qué nos enfadamos tanto? ¿Por qué somos tan resentidos? Defendiendo diferentes intereses, es normal que se produzcan roces, pero hay que evita llegar a palabras mayores y que la sangre llegue al río, y, sobre todo, dejar de hablarse, aunque sólo sea por razones tácticas, de educación y de conveniencia. Las personas más inteligentes dicen que el enemigo hay que tenerlo cerca, ya que es la mejor forma de tenerlo vigilado y controlado. Es lógico que los choques se produzcan entre personas cercanas, esas con relaciones de parentesco, vecindad, amistad, relación profesional o cualquier otra forma de trato. Y es porque sus vidas han de seguir desarrollándose en el mismo entorno, por lo que es bueno no romper nunca el diálogo, con él se pueden discutir y solucionar problemas, cosa que no ocurre con el silencio y la indiferencia. Es conveniente, antes de enfadarse, dar y recibir explicaciones, y tratar de razonar soluciones, y ponerse en el lugar del otro, y hasta, algunas veces, ceder un poco, sin que eso sirva de menoscabo para muestro orgullo.
Después de escribir tan idílico razonamiento, me paro y pienso si el comportamiento de la gente se aproxima mucho a mis deseos. Soy un pobre soñador que sabe que con sus argumentaciones no podrá cambiar nada. Que la gente seguirá peleándose con insultos, haciéndose el vacío, y mirándose en silencio con cara de perro.
Y, sin embargo, confiemos en que con diálogo habrá entendimiento.
Después de escribir tan idílico razonamiento, me paro y pienso si el comportamiento de la gente se aproxima mucho a mis deseos. Soy un pobre soñador que sabe que con sus argumentaciones no podrá cambiar nada. Que la gente seguirá peleándose con insultos, haciéndose el vacío, y mirándose en silencio con cara de perro.
Y, sin embargo, confiemos en que con diálogo habrá entendimiento.
domingo, 10 de julio de 2011
TRES FOTOS DE BENIDORM
sábado, 9 de julio de 2011
VACACIONES EN BENIDORM
Pues, aquí estoy de nuevo, en dos semanas como había prometido. Para mí es tiempo más que suficiente para romper la rutina de todo un año y poder decir que he estado en Benidorm. Aunque lo cierto es que no puedo contar gran cosa, porque se cuentan las cosas extraordinarias, y de extraordinario a mi no me ha ocurrido nada. Ni siquiera puedo contar que estuve a punto de ahogarme, ya que no me he bañado. Y, sin embargo, he disfrutado paseando, apenas amanecía, por el Paseo Marítimo. A esa hora que todavía huele a noche y la luz del amanece nos va mostrando los excesos de la fiesta, las miserias de la vida y la alegría de vivir el sueño de los afortunados que pueden permitirse veranear en esta ciudad hecha para el turismo y el ocio. Y como iba diciendo, me he sentido feliz dando esos paseos mañaneros, casi siempre en amigable charla con alguna persona con la que no tienes nada en común, pero que de pronto descubres que puede ser tú amigo. Y es que todo lo que se comparte, acaba uniendo. Nosotros compartimos la madrugada, la vista de la playa casi desierta y el barrido de las olas sobre la arena. Nos encontramos jóvenes con los restos de la juerga, controles policiales y barrenderos aseando las calles con el afán de dar la mejor imagen. Y hasta vimos como los más madrugadores pinchaban la sombrilla de colores en la arena, cerca del agua. Y se tumbaban en su hamaca a rayas, y contemplaban la línea del horizonte, allá donde se confunde el mar y el cielo.
A pesar de mi insignificancia debajo de tan altos rascacielos, me he sentido hombre importante encima de mi descapotable. Y, también, me gusta la vida de los hoteles, sin importa si no conoces a la gente, ni que muchos te saluden en otros idiomas. Todo el mundo es amable. El respeto no es cuestión de lenguas.
Antes no, pero ya sí, cuando viajo voy temiendo problemas debido a mi discapacidad, y, la verdad, que nunca pasa nada fuera de lo normal. Este viaje ha sido como tantos otros. Sólo ha habido pequeños contratiempos, más de accesibilidad que otra cosa. En los de otra clase, me ayuda mi mujer, mi mejor compañera en los viajes y en la vida. Además, siempre he contado con la colaboración de mis compañeros de aventura, a los que, de corazón, doy las gracias más sinceras. Son de Fuente de Cantos,, mi pueblo de nacimiento y de Zurbarán, el gran pintor extremeño.
Y aquí dejo esta corta entrada, haciendo un intento de valoración de mi ausencia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



