martes, 8 de diciembre de 2015

BALONCESTO

DON BENITO.  Baloncesto  de la mañana de los domingos de finales de los 60 en el Instituto Técnico Femenino, en el hoy  colegio público Francisco Valdés, en la avenida de la Constitución.

lunes, 7 de diciembre de 2015

EN LA ERMITA DE LAS CRUCES

DON BENITO. En un momento de la comida, amigos y servidores del orden público de servicio en la ermita de la Virgen de las Cruces, posan para la foto del recuerdo de una jornada de vigilancia y de trabajo,  un día de los años 70.

domingo, 6 de diciembre de 2015

DESDE PROCASA, VISTA PANORÁMICA

En el solitario paisaje en blanco y negro, atravesado por el canal del Zújar, en una foto actuar veríamos el gran cambio producido por algo más de cuarenta años de  la vida de Don Benito. Quizás esta sea una de las zonas donde más se nota la modernización del pueblo. Sería  interesante enumerar en detalle todo el progreso, pero solo señalaré la zona verde del Parque de las Albercas, plazas y edificios de viviendas, centros de enseñanzas, instalaciones feriales,  plaza de toros, hotel,  centro de ocio, polígono industrial...!Lástima no poder comparar esa vieja imagen con una de hoy!

sábado, 5 de diciembre de 2015

ENTRADA PRINCIPAL DE FEVAL

Foto de mediados de los 80.
Entrada principal de la Institución Ferial  de Don Benito.

viernes, 4 de diciembre de 2015

ENTREGA DE PLACA

Mariano Gallego, concejal del Ayuntamiento de Don Benito, hace entrega  de placa a uno de los cocineros ganadores del concurso de cocina, organizado con motivo de la celebración de una fiesta campera con el deseo de unir Don Benito-Villanueva de la Serena. Año 1980.

jueves, 3 de diciembre de 2015

NOCHE DE REYES MAGOS

Es fácil adivinar que el acontecimiento que se desarrolla en la calle es para personas pequeñas acompañadas de mayores. Y para los niños no hay noche tan mágica y tan bonita como la de los Reyes Magos.

martes, 1 de diciembre de 2015

PRESENTE SIN FUTURO


Veo como avanza, día a día, mi deterioro físico. Como cada día que pasa puedo valerme menos de mí mismo. Trato de disimular y hacerme el valiente, pero no soy yo el que se va rindiendo poco a poco, es la enfermedad la que va ganando la batalla. Y no es suficiente la voluntad ni las ganas de vivir, es la hora de ser realista y dejar de engañarse. Ese temido momento tenía que llegar, estaba al acecho, y ya casi me tiene atrapado ¿Cuánto tardará en devorarme? En esta situación, la muerte es la liberación y la vida el castigo. Sin embargo, muy grande tiene que ser el sufrimiento para desear desaparecer de la vida, y se aferra uno a ella hasta beber la última gota del cáliz del dolor y de la existencia.

La razón no difumina la realidad para que sea más llevadera. Uno puede ser feliz, sí, pero cuando duerme. La mente contempla con impotente rabia mi incapacidad para realizar las tareas más sencillas, las cosas más simples. Y todo ello teniendo un cuerpo perfecto, sin deformidades. Sólo viejo y con muchas neuronas muertas. Pero puedo desear las cosas con el mismo ardor que los jóvenes, y con tanta ilusión, o más, que ellos, y, sin embargo, mi cuerpo no esta para competiciones.

Sentado en mi silla de ruedas, con los brazos apoyados en la mesa de trabajo, la mano derecha cogida con la mano izquierda, y con un dedo le voy dando a las teclas del ordenador.  Equivocación y vuelta a empezar. Y así me pasos las horas, intentando que no disminuya el ritmo, porque si disminuyera, para mí sería un fracaso. Sería admitir que estoy derrotado. Quizás lo estoy y me niego a verlo. Alguna vez, cuando el ánimo esta más decaído, me hago esta reflexión. Y sigo escribiendo, ya que dejar de hacerlo es reconocer que estoy derrotado.


Nunca sabremos que nos depara el destino. Cuál y cómo será nuestro final, entonces, ¿para qué adelantar sufrimientos? De todas formas,  lo que este por llegar llegará, aunque nunca sepamos cómo ni cuando.

Para no arrepentirme de lo escrito, le doy a publicar sin leerlo. Porque un mal momento lo tiene cualquiera.