Me produce pena ver con que desprecio desaprovechas el tiempo. Sí, ese que pasa una sola vez por tú vida, sin retorno, sin vuelta. Y tú dejas la resolución de tus problemas para un incierto mañana. Te sientas a ver pasar tú vida, pensando empezar a vivirla en la segunda vuelta. Iluso, si vives en pasado, y al pasado te enfrentas. Las oportunidades pasan apenas pestañeas. Ante este panorama, no entiendo como os estáis peleando a todas horas, como dejáis de trataros y hasta mudos os volvéis. Desperdiciáis la vida en tontas disputas, en interminables peleas, por un yo tengo razón, aquél tiene la culpa. Yo concedo el perdón, aquél debe pedirme disculpas. Él no me habla, yo no le hablo. Él no me llama, yo no le llamo. Y en esta eterna porfía se pasa el tiempo, como si el tiempo pasado fuera recuperable. Hay familias, amigos, vecinos, que se pasan los años sin dirigirse una palabra, se comportan con la misma indiferencia que unos desconocidos. Y hasta hay algunos que dicen que se quieren,-muertos-, digo yo. Ridículo comportamiento. Es más razonable hablar, dialogar e incluso pelearse, siempre que no llegue la sangre al río. Después todo es cuestión de tratar más o menos a las personas, según te agraden. No hay más vida que esta y es aquí donde tienes que resolver los problemas, no esperes resolverlos en el infierno, no es el lugar más adecuado y además se te hizo tarde.
No puedes hacerte una idea lo bien que se camina por el mundo ligero de resentimientos, de odios y de envidias. Ceder no es rehuir la pelea, es ser más razonable e inteligente. Y si hay que pelear, se pelea, pero terminada esta se tiende la mano con elegancia y se da por zanjada la cuestión. Y no dejes de hacer las paces hoy, no esperes a mañana. Tú orgullo no dirá ni pío si demuestras más sensatez que el otro.
Esta entrada va dedicada a un amigo con problemas.
lunes, 30 de noviembre de 2009
domingo, 29 de noviembre de 2009
TORREMOLINOS
Hace un par de veranos estuve de vacaciones en Torremolinos. Una tarde, como había hecho otras veces, fui solo a bañarme a la piscina del hotel. Hacía allí me dirigí en mi silla de ruedas, yo digo descapotable ecológico, viste más. Siempre me había bañado acompañado. Alguna vez tendría que ir solo. Me acerqué al borde de la piscina, cogí impulso y me zambullí de cabeza en el agua. Apenas me había tirado sentí multitud de brazos y de manos que me agarraban por cualquier parte del cuerpo. En un visto y no visto me encontré tendido boca arriba fuera de la piscina. Una señora me apretaba el vientre, y un tipo viejo, feo y barrigón, luchaba por hacerme el boca a boca. Otros me sujetaban por las piernas o los brazos. Otros hacían círculo contemplando la escena. En tanto yo trataba de hacerme entender. Quería gritar que me encontraba bien, que no me ocurría nada, que todo había sido un mal entendido, que muchas gracias. Pero debido a la disartria que padezco no me podía hacer entender. Por mis gestos, y un poco casi chillando, el del boca a boca entendió algo y cesó en su empeño. Cuando terminó todo, ya más tranquilo, di las gracias como pude. No dije nada más, porque pensé que aquellas personas se sentían muy contentos de haberme”salvado”, y yo no podía defraudarlos diciendo que todo había sido un mal entendido, provocado, por mi parte, por un inconsciente acto de temeridad. En mi descargo he de decir que sé nadar, aunque ya apenas muevo las piernas, y lo único que consigo es mantenerme a flote en el agua. Prometo, en adelante, avisar antes de lanzarme a las piscinas. Y la persona que me haga el boca a boca me gustaría elegirla yo, porque no me gustan los espontáneos.
sábado, 28 de noviembre de 2009
HOMENAJE AL BURRO
viernes, 27 de noviembre de 2009
EL BILLETE FALSO
Me contó el dueño de una pequeña tienda de ropa de niños, que un día le dieron un billete falso de 50 euros. Para un negocio tan pequeño era mucho dinero. Casi los beneficios de un día. Se llevó un disgusto, pero pensó que tal vez se lo podría dar a otra persona. No tuvo en cuenta que él no valía para eso. Sabiendo que era falso no era capaz de colarlo, por mucho empeño que pusiera. Por otra parte, colarlo, tendría que ser en un cambio, y para eso tendrían que darle un billete más grande. Tuvo algunas oportunidades, y en el último momento no se atrevió a darlo. El billete seguía en el fondo del cajón. Ya había perdido toda esperanza de deshacerse de él y recuperar su valor. Un día hizo una venta a una señora desconocida y con pinta de tener dinero, que le dio un billete de 100 euro para que cobrase 38. Es la ocasión, pensó. Y tomó el billete de sus males, algo nervioso, se lo doy con el resto del cambio. Cuando lo señora salió de la tienda respiró con alivio, pensando que había ganado 50 euros. Había sido un buen día.
Al día siguiente, contento por que había reunido el dinero para hacer un pago, fue temprano al banco. El cajero tomó el dinero, se dispuso a contarlo, se paró de pronto, apartó el único billete de 100 y le dijo: “Este billete es falso” El se puso colorado, y balbuceando dijo lo que se dice en estos casos: “Imposible. Me lo han dado en otro banco”
Terminó su relato admitiendo que por estafador había sido estafado. Y para evitar una nueva tentación hizo pedazo el billete en aquel mismo momento. El día había cambiado, no había sido bueno, no.
jueves, 26 de noviembre de 2009
EL SALUDO
Soy incapaz de coincidir en algún sitio con una persona y no saludarla diciendo algo: Buenos días, buenas tardes, hola, que tal, hace buen tiempo, hace mal tiempo…Algo que rompa el hielo entre dos seres humanos. Me crispa y me hace sentir molesto el silencio cuando estoy acompañado. Me parece una desconsideración y falta de respeto no intercambiar algunas palabras con otra persona. Por la calle, en el portal, en el ascensor…, voy repartiendo saludos, que no siempre son correspondidos. Pero yo insisto al día siguiente, y al otro, hasta conseguir arrancar un saludo de cortesía. Para mi es un triunfo, y los más reacios son, a partir de entonces, los primeros en desearme los “buenos días!
Padecemos un orgullo muy mal entendido, y decimos: “como a mi no me saluda yo no saludo” Alguno tendrá que ser el primero. Tal vez los dos quieren serlo, pero ninguno se atreve a dar el primer paso. En resumidas cuentas ¿quién es más burro el que saluda sin ser correspondido o el que niega el saludo?
Hace años pasaba yo todos los días por delante de una tienda y el dueño estaba en la puerta, yo pasaba y cuando llegaba a su altura lo saludaba con un “buenas tardes” Jamás, durante meses, contestó; un vecino que venía dándose cuenta me dijo: “Para que le dices nada si no te contesta” Y yo contesté: “ Todos los días saludo a un burro que hay ahí comiendo hierba y nunca he esperado que me conteste” Nos oyó el tendero, y se produjo el milagro, a partir de ese día era él quien se adelantaba para saludarme.
No sé por que dije aquello. Creo que me excedí. Pocas veces me doy por aludido ni siquiera molesto. Respondo de mi comportamiento, y no del comportamiento de los demás. Me gusta el trato con las personas y no desaprovecho ocasión de mantener una conversación o diálogo.
miércoles, 25 de noviembre de 2009
REPORTERO GRÁFICO
He ejercido muchas actividades, conozco muchos oficios, me he ganado la vida como Dios me ha dado a entender, pero hay una profesión para la que he vivido y he ejercido con autentica pasión como profesional durante 30 años, es la de fotógrafo. He sido fotógrafo profesional, y reportero grafico de prensa algo más de 20 años. Me hice profesional en un acto de rebeldía y reto asimismo. El más difícil todavía, ¿por qué más difícil? Pues porque yo temblaba un poco y andaba como los borrachos, y si se tiene en cuenta que si no se esta uno quieto la foto puede salir movida, pues, vaya panorama. Pese al temblor nunca me salieron fotos movidas, todo ello, gracias al conocimiento de las cámaras, al dominio de la técnica y algunos trucos. Mis trabajos entraban, según crítica y clientes, dentro de los muy buenos. Es que yo, con mi enfermedad, estaba obligado a ser el mejor. No me podía permitir un fallo por pequeño que fuera. Las cámaras fotográficas siempre las he usado manuales, aquellas que las mediciones, muchas veces, las hacía a ojo de “buen cubero” Para amortigua el temblor, la velocidad de obturación alta, y para ello trabajaba con películas de alta sensibilidad, forzada, si era necesario, durante la toma, en el laboratorio o en ambos casos. El resultado final han sido cientos de miles de negativos, en la gran mayoría en blanco y negro, consecuencia de la realización de miles de trabajos fotográficos. Y aunque he hecho de todo, lo que más me gusta es el reportaje. Fotos con vida, fotos humanas, fotos de risas, fotos de llanto, fotos de miserias, fotos de grandezas, en fin, de cualquier manifestación humana que se pueda plasmar en una fotografía, y en las que no haya preparación, que todo sea improvisación, según se vayan desarrollando los acontecimientos. Congelar el instante para el recuerdo.
martes, 24 de noviembre de 2009
CIEN ENTRADAS
He conseguido llegar a la cifra mágica de 100 entradas en mi blog. La verdad, no sé como lo he conseguido. La sesera no siempre que se la exprime suelta algo de valor, y menos si uno va pensando en contar o no contar esto o aquello, porque no es conveniente. Hay cosas que es obligado silenciar para no hacer daño a otras personas, y otras por pura modestia, y hasta por el bochorno que se pasa al desnudarse en público. Sin embargo, no me cansaré de repetir que lo escrito, escrito esta, y que se ajusta con toda fidelidad a hechos de mi vida, tal y como yo los viví. Las entradas de opinión, son eso, nada más que mi forma de pensar. Las fotos, antiguas o modernas, buenas o malas, yo soy el único responsable de su calidad. Las cosas importantes parece ser que solamente las pueden decir las personas importantes, yo no lo soy y este blog no da más de sí. Sigo en la misma línea, sin nada importante que decir.
Dolores Rodríguez me inició en esta tarea. Un día que me encontraba sólo, con la moral en busca y captura, recibí un correo de Dolores hablándome de la creación de un blog. Serían sus palabras y mi estado de ánimo, que se encendió la lucecita que hizo que me pusiera mano a la obra en aquel mismo momento. Y aquí estoy. Gracias Dolores, amiga, por tú apoyo. Nunca podrás imaginar toda la ayuda que me has prestado, y deseo seguir contando con tu colaboración y, sobre todo, con tu amistad.
Permitirme que os agradezca y de las gracias a todos los que me seguís con vuestros comentarios, vuestra fidelidad y vuestra comprensión. Desearía saludaros a todos, uno por uno, pero para evitar discriminación u olvido, no lo hago. Y aunque no nos conozcamos, os considero a todos mis amigos. Desde el corazón, un abrazo.
Como empecé diciendo, esta entrada hace el número 100. ¡Como pasa el tiempo! He sido feliz escribiendo. Mi moral ha conseguido cierto equilibrio. Después de rebasar la línea mágica y contar con vuestra confianza, pues… YO SIGO!
Dolores Rodríguez me inició en esta tarea. Un día que me encontraba sólo, con la moral en busca y captura, recibí un correo de Dolores hablándome de la creación de un blog. Serían sus palabras y mi estado de ánimo, que se encendió la lucecita que hizo que me pusiera mano a la obra en aquel mismo momento. Y aquí estoy. Gracias Dolores, amiga, por tú apoyo. Nunca podrás imaginar toda la ayuda que me has prestado, y deseo seguir contando con tu colaboración y, sobre todo, con tu amistad.
Permitirme que os agradezca y de las gracias a todos los que me seguís con vuestros comentarios, vuestra fidelidad y vuestra comprensión. Desearía saludaros a todos, uno por uno, pero para evitar discriminación u olvido, no lo hago. Y aunque no nos conozcamos, os considero a todos mis amigos. Desde el corazón, un abrazo.
Como empecé diciendo, esta entrada hace el número 100. ¡Como pasa el tiempo! He sido feliz escribiendo. Mi moral ha conseguido cierto equilibrio. Después de rebasar la línea mágica y contar con vuestra confianza, pues… YO SIGO!
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