viernes, 15 de octubre de 2010

DON BENITO. Antes y después

PLAZA DE ESPAÑA- Fue reformada a mediados de los años 60. Desde entonces no ha sufrido más cambios que la abundancia de árboles. En la foto en blanco y negro se puede ver, a la izquierda, el edificio del Banco de España, hoy Palacio Municipal.
La foto de arriba es de los años 70, y la de abajo, de 2009.

miércoles, 13 de octubre de 2010

LA COMPRA EN EL HIPER

Ayer tarde estuve en un centro comercial, hipermercado o una de esas grandes superficies donde se vende todo, menos medicinas, ataúdes y coronas de muertos. Pero todo llegará, estoy seguro. A la vista de la afluencia de público, y con la alegría que llenaban los carritos, pensé un momento en la crisis. Fue nada, un momento, un descuido. Mirando las compras, no había motivos para preocuparse. Sin embargo, el semblante de la gente, estaba como nublado. Con muchas arrugas y muy serios. Pensé que, tal vez, la alegría se quedaba fuera esperando en la entrada. Lo importante era el sobre de la nómina, los restos de las ayudas o la hucha del niño. Al fin y al cabo es bonito ver a la familia unida empujando el carrito con la compra y algún niño medio dormido dentro, que puede ser que en un descuido la cajera le busque el código de barra para cobrarlo. Porque lo controlan todo en las cerca de las treinta cajas que estuve observando, y viendo como los dedos de las cajeras echaban chispas apretando botones de las máquinas registradoras. Arriba, en el techo, en las paredes y por todas partes ojos de cristal pendientes del más mínimo detalle. Guardias uniformados, hombres trajeados, chicas con patines y carteles de muchos colores colgando o descansando en las estanterías.

Es riada de compradores en movimiento. En frenética actividad, con los ojos desencajados mirando a todos los lados. Cogiendo y soltando artículos, tomándoles el peso y la textura y mirando el precio del siempre pago al contado, o más bien pensando si le quedaría bastante dinero para comprar el pan al día siguiente en la tienda del barrio. Aunque no importa, se compra fiado. Como se compraba en esas otras que hoy tienen el cartel de se alquila, se vende o se traspasa.

Es el precio que hay que pagarle al progreso. El dinero de los trabajadores, parados y demás consumidores acaba engordando beneficios de bancos extranjeros.

martes, 12 de octubre de 2010

DON BENITO. Día de la Velá

En romera procesión el pueblo de Don Benito acompaña a su Patrona la Virgen de las Cruces a su Ermita. Allá, a los pies de la sierra de Ortigas. Esta imagen fotográfica, de hace más de 20 años, ya se venía repitiendo años atrás años, y se seguirá repitiendo en muchos años venideros. Es la fe de todo un pueblo.

sábado, 9 de octubre de 2010

REGALAR FOTOS ANTIGUAS

No lo puedo negar, me llevé un disgusto cuando vi las dos fotos que regalé desinteresadamente, copiadas por impresora en un folio de papel de ínfima calidad. Las imágenes que yo había tratado con tanto esmero y trabajo, a penas eran visibles. Eran una mancha en el blanco del papel, y pagadas, entre otras fotocopias, en las tablas del stand. A pesar de lo que representan para la historia de la ciudad, daba la impresión que se deseaba que pasaran desapercibidas, como un pegote más. Saque la impresión que quisieron llenar espacio, y lo hicieron con un documento gráfico valioso que mostraba los cambios habido en una parte de la ciudad. Lo que muestran es irrepetible, porque no se pude reconstruir lo que fue, y ya no existe.

Tengo un problema. Cuando alguna persona, organismo o asociación, me pide fotos antiguas para exposiciones, publicaciones o de, digamos, interés públicos, las preparo, las grabo en un CD y lo regalo. Nunca he querido cobrar nada, absolutamente nada. Pues, esta generosidad hay personas que no la entienden. Deseo que la gente se beneficie de esas fotos, que, al fin y al cabo, son parte de sus recuerdos. Yo, a cambio, sólo pido que a mi obra se le de un buen tratamiento, y se respete el nombre del autor. Estoy obligado a asumir mi responsabilidad ante lo bueno y lo malo. Y digo, tengo un problema. Quiero seguir haciendo las cosas como las he venido haciendo hasta ahora, pero la enfermedad me va limitando mucho. Soy incapaz de negar nada de lo que poseo. En conciencia, no debo cobrar nada, pero tampoco debo de regalar nada, ¿qué hago? ¿Negar lo que yo considero que es un servicio? Al final, como siempre, dejaré que el tiempo y la enfermedad decidan.

He de decir, es de justicia, que la inmensa mayoría de las personas, organismos, asociaciones…, tratan con exquisito esmero mi obra. Pero, por desgracia, también hay quién sólo ve en ella algo para llenar un hueco. Y la verdad que eso acaba con la moral del más templado.

viernes, 8 de octubre de 2010

DON BENITO. Fútbol

TARDES DE DOMINGO. Tardes de fútbol. Son aquellos lejanos tiempos que el Estadio Municipal se llenaba de aficionados cuando jugaba el Deportivo Don Benito,
La Foto es de hace unos 30 años.

miércoles, 6 de octubre de 2010

LA ENFERMEDAD COMO ALIADA

“ Cuando una enfermedad no tiene cura hay que convertirla en aliada, y organizarse la vida contando con ella, todo menos resignarse y abandonar la lucha. Con una enfermedad también se puede ser feliz, sólo que hay que aprender a serlo. Y te lo digo yo, que sé mucho de eso” Disancor.-

Esto lo escribí en un Libro de Vistas de la Red. Nunca leo lo que escribo, y esto lo leí porque no me acordaba que fuese mío. Y sin conocer la autoría, me gustó lo que había escrito. Pensé en la cantidad de enfermedades que no tienen cura, en nuestro empeño por vencer un imposible. Amargándonos la vida en esa lucha inútil, malgastando las energías que nos pueden ser útiles cambiando de táctica. Hay que aceptar la realidad, eso no supone darse por vencido. Eso es aliarse con la enfermedad, aceptando las limitaciones que nos impone. Y vivir con naturalidad la vida que nos ha tocado. Si bien, la salud no esta en nuestras manos, si lo esta en ser feliz a pesar de la enfermedad. Y dure lo que dure. Ni siquiera para los sanos la felicidad es eterna.

Para aprender a ser feliz, ha de dejarse de llorar sobre las desgracias propias, que por grandes que sean no son únicas. Plantarle cara a las limitaciones, ignorarlas hasta donde se pueda, y que dejen de ser importantes. Los obstáculos que parecen insalvables, también se pueden vencer de alguna manera.

Y digo: “yo sé mucho de eso” Claro que lo sé, desde hace muchos años. Después de dos años en hospitales, pedí el alta voluntaria, y con una enfermedad incurable me lance a la vida. A pelear y competir por el trocito de felicidad que me correspondía. Muchas dificultades, pero estoy contento por todo lo que he vivido. Orgulloso por la familia que he creado, por su respeto y por el de mis amigos y vecinos. Y no me quejo, no, porque mí vida, hoy, se consuma encima de una silla de ruedas. Para mí no era una sorpresa, ya conocía parte de mi destino.

martes, 5 de octubre de 2010

DON BENITO. Calles, Plazas y Parques

AVENIDA DEL PILAR. Es larga y ancha, con un amplio paseo en el centro. Altas y vistosas palmeras, y un carril a cada lado para el tráfico. Hoy por hoy, no es muy comercial, pero seguro que lo será en un futuro no muy lejano.