En la calle
Ramóny Cajal se encontraba uno de los
más importantes comercios de ropa y utensilios para el hogar. Un anuncio de la
época decía: “LOGARNI, Tejidos y Sastrería.-NILOGAR, Muebles y Decoración”
Aquellos niños le
daban vida y alegría a las calles, y el retratista se sentía importante por
tener un público tan entusiasta. Treinta años después, pequeños protagonistas
sólo se ven a la entrada o salida de los colegios, cargados de mochilas y de
silencios.
Manuel Paredes, concejal por el PCE, se dirige a los
participantes en la manifestación antinuclear celebrada en Don Benito un día de
principios de los 80.