martes, 10 de agosto de 2010

DON BENITO. Calles, Plazas y Parques

PLAZA DE ESPAÑA. Situada en el centro de la ciudad.

A partir de hoy, y mientras mi discapacidad no me lo impida, iré publicando algunas fotos de calles, plazas y parques del Don Benito actual. No hay ninguna intención oculta, ni beneficios económicos, sólo dar a conocer este gran pueblo convertido en moderna ciudad, centro comercial de las Vegas Altas, y con el
empuje necesario para competir, sobre cualquier aspecto, en toda Extremadura.

Las fotos no serán otra cosa que un documento gráfico, que al estar hechas desde una silla de ruedas, no tienen pretensiones de obras de arte, ni siquiera, de conseguir una buena perspectiva o calidad técnica.


Publicaré una por semana sobre los temas anunciados, y de forma aleatoria.

lunes, 9 de agosto de 2010

EL ADIÓS DE UNA MADRE

¡Cómo no recordar aquellas madrugadas de un verano del mes de agosto! Olvidarlo sería olvidar a aquella viejecita menuda dulce y triste que con el alba me vitaba cada mañana. Vestía de luto, y las canas de su cabeza las cubría con un pañuelo negro. Se acercaba con sus pasitos cortos y suaves cuando el cielo iba cambiando de tonalidad, pero que todavía se reflejaban las luces de Cádiz sobre el mar en calma, visto desde la muralla. Muralla donde se apoyaba con la vista fija allá en el horizonte, el punto donde el mar se confunde con el cielo. Y así en silencio permanecíamos mucho rato. En algún momento se agitaba, y después de un suspiro, señala allá a la lejanía del mar musitando que su hijo iba en aquel barco que, poco a poco, se iba alejando. Y levantaba el brazo en un gesto de despedida. Era el momento que sujetaba mí brazo, como para asegurarse que había alguien que participaba de su angustia. Con palabras sueltas me contaba que su hijo se iba a América en aquel barco que se alejaba. Yo ponía el corazón y los cinco sentidos por ver aquel barco, pero jamás lo vi. La anciana, sin embargo, musitaba hasta los más pequeños detalles.

Una joven venía a por la anciana. Siempre me decían algo en señar de despedida. Y yo seguía mi guardia en una puerta del Cuartel de Artillería de Costas. No podía evitar mirar al mar buscando el barco de mi amiga. Un día pregunté algo a la joven y me dijo que hacía treinta años un hijo de la señora había marchado a América, pero que murió antes de llegar a su destino. Y la madre llevaba todo ese tiempo diciéndole adiós desde la muralla.

sábado, 7 de agosto de 2010

DON BENITO. Antes y después

Cuarenta años son los que separan estas dos fotos, y en ese tiempo ha cambiado el nombre de Parque Municipal por el de Tierno Galván, que es el nombre que tiene hoy.

viernes, 6 de agosto de 2010

LAS REGLAS

¿Qué sería el mundo si viviésemos sin reglas? Aún así, la vida es un caos. Hay personas poco obedientes, y las normas les importan poco. Sin embargo, sólo se pueden romper algunas, desde luego, no todas. Como seres domesticados que somos, hay reglas para todo, y que son las que condicionan nuestra vida y las que marcan nuestro comportamiento en un mundo civilizado. Es la segunda piel, a la que se le van añadiendo y cambiando capas a lo largo de la vida. Cambian las costumbres, se muda de capa.

Apenas hemos visto la luz de la vida empieza el aprendizaje de las reglas. Las hay de toda clase y categorías: de costumbres y modas, de educación y urbanidad, de aprendizaje y preparación, de deberes y comportamientos…Que son esas cosas que tenemos que ser y que se espera de nosotros. Lo que pasa que se exagera un poco, no dejando nada al azar. Pues se nos dice hasta como se ha de sonreír, como no se ha de pensar, que es conveniente comer, que es malo fumar y peor emborracharse, como mirar a una mujer y como a su padre, si ha de gustarte el fútbol o los toros. Podría seguir con la retahíla, pero tendría que continuar con las prohibiciones, y ya con eso, la lista sería interminable.

La mejor forma de tener controlado el animal que llevamos dentro, es enterrarnos en normas y reglas. Y todavía se puede dar otra vuelta de tuercas, metiéndole un policía en la cabeza, que le amenace con mandarle al infierno, directo, si se le ocurre tener un mal pensamiento.

¡Viva la libertad! Esa gran desconocida.

miércoles, 4 de agosto de 2010

LA BANDA DE MÚSICA


Aquel pueblo no quería ser menos que otros más importantes, y cuando llegaba la Feria organizaban todas clases de festejos. Unos eran los tradicionales y otros, los copiados en cualquier parte o los que imponía la moda, con el permiso de las autoridades.
Se empezaba siempre recorriendo el pueblo con burros y mulas recogiendo el regalo de los vecinos, consistente en productos del campo: trigo, cebada, melones, sandias, ajos, calabazas…; y productos de corral: como huevos, gallos, gallinas…Y todo ello para subastarlo en un ramo.
La comitiva iba encabezada por una banda de música. Todos vestidos de azul con gorras de plato. Cansados del viaje en carros tirados por mulas, desde una localidad más importante a 14 kilómetros. Al principio iban en ordenada formación tocando los pitos y las trompetas, después se iban quedando rezagados, probando el vino que los vecinos le daban en vasos grandes en las puertas de las casas. y al final del recorrido habían desaparecido y con ellos la música.
Una hora después iban apareciendo músicos. Uno asomaba por una esquina tambaleándose y arrastrando la chaqueta y rodeado de niños; por otro lado aparecía otro, con la gorra en la cabeza de algún niño y la trompeta en las manos de otro, y así, de esta guisa iban apareciendo todos. Y empezaba el baile en la plaza. Mientras unos músicos tocaban tachin, tachín, los otros se iban durmiendo.
Los vecinos parecían muy contentos, y hasta decían entre ellos: ¡otro año que hemos emborrachado a la banda! Con lo cual era fácil pensar que aquello formaba parte de los festejos.
Aquellos heroicos músicos se pasaban tres días tocando y durmiendo, a ratos, en la plaza del pueblo. Al cabo de los cueles, volvían a montar en los carros, y, bajo un chirriante sol de verano, regresaban a su pueblo.
Magnificados recuerdos de la niñez.

lunes, 2 de agosto de 2010

LOS VIEJOS


Mientras las personas mayores estén de buen uso y tengan nietos pequeños estarán libres de ir a una Residencia, después ya es fácil que el destino final de sus vidas sea ese. O como un trasto inservible y sin ningún valor, se lo queden olvidado en un hospital o una gasolinera. Puede más la comodidad que los sentimientos. Porque no es siempre por necesidad por lo que se deshacen de los viejos.


Los hijos entran en negociaciones, y entre derechos y obligaciones, ninguno quiere quedarse a los padres. Unos alegan razones de trabajo, otros razones de espacio en la vivienda y otros pasan olímpicamente del tema, y si hay bienes, procuran heredar antes de tiempo. Proponen muchas soluciones a espalda de los ancianos, hasta que, aún queriéndolos mucho, los sacan de sus vidas.

Esta es historia que se repite, y mucho más se repetirá en generaciones venideras. Deshumanizados tiempos de cariños achacosos y atrofiados remordimientos de conciencias.

¿Qué hacemos con los viejos? Lo que hagáis con ellos, harán con vosotros.

domingo, 1 de agosto de 2010

DON BENITO. Antes y después


Al fondo, Avenida de la Constitución, y a la derecha de la foto en blanco y negro, el antiguo Cuartel de la Guardia Civil.
Imágenes de principio de los años 70 y de 2010.