sábado, 6 de agosto de 2011

RECUERDOS

Mi primera visión de Don Benito fue una caseta de bebidas muy torcida que había en la estación y servida por una mujer vieja, también torcida. Una señora mayor, menuda y vestida de negro, que caminaba haciendo equilibrios con una maleta en la cabeza y otra en la cadera, detrás de un viajante gordo y con traje empapado en sudor y dando resoplidos. Otro trabajador del transporte trotaba al lado de un carrito cargado de equipajes y tirado por un burro. Más tarde supe que se llamaba Paco, y que la señora que acompañaba al viajante era tía suya. Viajeros que habían llegado en el tren caminaban hacía el pueblo. Un gracioso me dijo que para pasar la noche podía ir al final de la calle Villanueva, a la posada del Tío Frasquito. No era aquel hospedaje el que yo necesitaba y la acabé pasando en la fonda Centro. Al lado del cine Parque, donde proyectaban aquella noche de verano, “Ha llegado un Ángel”. Fue una noche memorable de calor, de polvo, de cante y de gritos de ¡Avispa! ¡Avispa! Después supe que era el nombre del maquinista que proyectaba la película, y los gritos era porque se iba la luz o se cortaba la cinta. Pensé que a pesar de todo, mi primera noche había sido divertida, y decidí desde aquel instante que me gustaba el pueblo. Y si en algún momento tuve dudas se disiparon con la claridad del día. No tardé en comprobar que había acertado en la elección del lugar para organizar mi vida.


Son cincuenta años de recuerdos, cincuenta años haciendo amigos, cincuenta años viendo como el pueblo se hacía más grande y moderno, como cambiaba empujado por el progreso. ¡Imposible hacer un recuento de todas las cosas vistas y vividas! Si tuviera que salvar, lo salvaría todo, pero, muy especialmente, la hospitalidad y la elegancia de su gente. Todo ha cambiado, menos esa generosidad innata.

Ligeras pinceladas del archivo de mis recuerdos.

jueves, 4 de agosto de 2011

DEPORTIVO DON BENITO



Hace más de treinta años que los jugadores de fútbol de las fotos formaban equipo vistiendo la camiseta del Deportivo Don Benito.

miércoles, 3 de agosto de 2011

LA CAZADORA DE LOS POLITICOS

No es difícil saber cuando los políticos se disponen a entrar en campaña electoral. Dejan de vestir con esa elegancia que marca diferencias, para vestirse de pueblo. Abandonan de inmediato el nudo de la corbata para lucir el pecho, Se desempolvan las cazadoras y los pantalones de faenas. Así parecen más proletarios, de esos que arrancan votos. En la forma de vestir no se distinguen unos de otros. En el tiempo que consumen sacos de promesas todos tienen pinta de buenas personas, de simpática gente, de amables compatriotas. Besan por la calle niños y amas de casas, saludan pensionistas viejos y parados jóvenes. No hay nada que les pase desapercibido, y por si no sabes sus nombres, te lo gritan a cada momento. Y son algunos de la tropa que les acompaña los que miran con cierta desconfianza, esforzándose en saber si eres de los suyos o eres de los otros. La gente aprovecha la cercanía para quejarse de algo. Te dan la razón o te dicen que sí, como te lo puede decir un sordo o un desmemoriado, con una sonrisa fija de esas de anuncios.

¡Qué amables son los políticos cuando necesitan algo del pueblo! ¡Y a qué velocidad suben las escaleras del tablao! Enfilan de una carrera dirección al atril donde le esperan el micrófono, los papeles y un vaso de agua, por si las palabras son muchas y se le seca la garganta, y también por la emoción que producen los aplausos de los incondicionales ¿Todavía no sé para que hacen representaciones tan importantes y tan caras, total para que asistan los que ya están convencidos. Quizás por lo bonito que queda el espectáculo, con tanta gente, tanta másica y algarabía y tanta luz dando realce a los colores.

¡Qué gran prenda la cazadora de las campañas electorales! ¿Si ellas hablarán?

lunes, 1 de agosto de 2011

DON BENITO Ramón Tamames

El conocido economista, Ramón Tamames, posa para la foto con militantes y simpatizantes de IU, al finalizar el acto político en el que había intervenido, y que se celebró en Don Benito, en la segunda mitad de la década de los 80.

viernes, 29 de julio de 2011

BLOGS OLVIDADOS

De pronto sentí nostalgia del pasado en la Red. De todos los blogs con los que me he relacionado, de las confidencias con sus autores, de deseos sinceros al amparo del anonimato, de sueños confesados en un momento de euforia, de palabras amables y buenas intenciones. Y con esa nostalgia he buscado entre los blogs abandonados, en el limbo de Internet, el recuerdo de otros días- El maravilloso relato de algún aprendiz de escritor con alma de artista, del genio consagrado que nos hacía el obsequio de sus creaciones, el del sensible poeta enamorados del amor, de la belleza y de la vida ¡Cuántas palabras bonitas abandonadas en la Red! Y quizás porque soy un sentimental me sumerjo en esas entradas antiguas, y ardo en el deseo de dejar unas palabras de gratitud por la oportunidad de seguir disfrutando de un relato o un poema que en el pasado me hicieron feliz. Pero paso sin hacer ruido pensando que tal vez sus autores deseen el silencio y el olvido para sus inquietudes de ayer. Puede que sus vidas hayan cambiado y para muchos lo que un día fue poesía hoy sea una realidad, y para otros una ilusión pasajera. En algún sitio me encuentro con la autoria de algún tímido comentario, y en otros, siento el remordimiento de no haberlo hecho en su momento. A la larga es bonito ir dejando huellas de nuestro paso por el escenario de la vida, aunque sea con la única identidad de inquietudes y deseos de un ser humano. Nos sobrevivirán nuestras palabras volcadas en una máquina que vuela al futuro, mucho más allá de lo que la mente pueda imaginar. Y en el momento que perdemos el control sobre ellas, ya son de la historia, del tiempo y de la nada. Pero que nunca, nunca, sean eliminadas.

Sigo buscando en los blogs entradas antiguas, de pensamientos viejos en renovada esencia. Esa que mejora con el tiempo, haciéndose más delicada y más sabía. Las narraciones reposadas se me atojan más libres de culpa y hasta más sinceras. Ya no tienen que convencer ni presumir de nada, están ahí para dar placer a los buscadores de recuerdos ¡Cuántas cosas hemos podido decir a lo largo de la vida! El milagro de las nuevas tecnologías hacen posible que se puedan guardar unas poquitas para la posteridad, dando fe de nuestro paso por este mundo.

También mi blog correrá la misma suerte que otros blogs amigos, pero me quedará la satisfacción de haber intentado sobrevivir a pesar de las dificultades y del tiempo. Y dejar en él mi verdad y las miserias humanas, los cachos de una vida insignificante. Y, sin embargo, no retiro nada de lo escrito, como si fuesen palabras que no es posible recoger una vez dichas. He hecho lo que he podido y como he podido, expresado como me ha enseñado la universidad de la vida, donde no hay lecciones de gramática ni de literatura. Todo queda reducido a reglas de sobrevivencia y gramática parda. Siempre he sido sincero, y he dicho las cosas como las sentía, sin retoques ni adornos. Estoy en el tiempo de la verdad, y libre de esa vanidad tan humana. Me doy por bien pagado si mi blog, ya viejo, resulta agradable y de alguna utilidad a personas que, como yo, buscan páginas abandonadas, viejas y olvidas, en Internet. Me bastará notar que otros sabrán que también yo estuve aquí.

Lucharé para que mis palabras nunca sean silenciadas. Barbaridades puede que haya escrito muchas, pero teniendo mucho cuidado de no faltar el respeto a nadie. Son mis barbaridades, son mis cosas, y procuraré que en mi espacio no se ponga eso de “este blog ha sido eliminado” Me pregunto: ¿entre tantas cosas como he publicado no habrá algo útil para otras personas? Pues, ahí queda, es vuestro.

jueves, 28 de julio de 2011

DON BENITO-VILLANUEVA. Hospital

Al fondo, Residencia Sanitaria de la Seguridad Social “Juan Sánchez Cortés” de Don Benito-Villanueva. En una foto de mediado de los años 70, años en los que fue inaugurada.

miércoles, 27 de julio de 2011

LUISA LA DE LOS PERIÓDICOS


LUISA, la de los periódicos. ¿Qué estaría pensando en ese momento? ¿Habrá sido feliz en el pasado o lo será ahora soñando? ¿Con qué soñaba en el lejano ahora de la foto? La vida más sencilla es una historia grande, hecha de alegrías y de penas para acabar viviendo de recuerdos. Como si el ojo no percibiera imágenes de fuera, y sólo vea las que hay archivadas dentro de la mente. El aire que respiramos quienes la conocimos, también lo respiró ella, y pisó donde pisamos nosotros. Su vida se deslizó en silencio, pero como vida, fue tan importante como la nuestra. Al fin y al cabo, con la muerte queda igualada cualquier diferencia ¿Dónde vivió? ¡Que más da! El mundo esta lleno de Luisas.