Lo miremos como lo miremos, pasear las calles en silla de ruedas, por mucho que nos empeñemos, no es fácil- Por lo menos para mí, es muy complicado. Será por la edad, será porque siempre voy solo, o acompañado por mi amigo ciego, será por mi silla manual, lo cierto es que cada día voy con más miedo. Dicen que las ciudades van mejorando para los discapacitados y personas con escasa movilidad. Se eliminan barreras, se rebajan bordillos, se montan rampas y se colocan artilugios… Sin embargo, quien tiene que hacer uso de esas mejoras, no se siente más independiente. Y no se siente más independiente, porque al bordillo rebajado le han dejado unos centímetros de altura, porque para subir la rampa necesita un empujoncito, porque para subir en una de esas máquina precisa ayuda…¿Me quieren decir dónde esta la independencia? En algún sitio he dicho: para mí, el lugar accesible es aquel al que puedo acceder yo solo sin ninguna ayuda.
Cada vez que tengo un percance vengo aquí a desahogar mi cabreo. Afortunadamente, se me pasa pronto, quizás sea porque todavía no me he roto ningún hueso. Los responsables de urbanismo de cualquier parte se sienten muy contentos con todo el dinero que se gasta en la eliminación de barreras arquitectónicas. Lo que no es seguro que el trabajo este bien hecho, y haya sido eliminado el problema de accesibilidad. De todas formas, los entendidos en la materia nunca están dispuestos a que una persona en silla de ruedas cuestione sus ideas. Como si la inteligencia estuviera en las patas. O tal vez yo no sea el usuario más indicado. Y, no obstante, hablo de mí solamente, ya que a todas las personas no les afecta un problema de la misma manera, aunque sean muy parecidas las circunstancias.
No quisiera volver a hablar del tema de las caídas, pero, por desgracia, es inevitable: ni las ciudades mejoraran ni yo tampoco. Al menos, me gustaría que el próximo cabreo, este lejano. Con eso es suficiente.
El problema suele ser que nadie se pone en el lugar del otro, deberían de intentar a la hora de hacer infraestructuras, sentarse en una silla y ver cuales son los verdaderos problemas, pero se creen por encima del bien y del mal y todabía no se les a ocurrido la idea.
ResponderEliminarUn besazo y gracias por comentar mi blog.
Pues no la hay, así de simple. No voy a entrar en muchos detalles pero las adaptaciones se hacen con el culo.Ni siquiera se les ocurre consultar a una persona discapacitada.
ResponderEliminarBesos
Pues que tu queja se sume a la nuestra y en el ayuntamiento de Don Benito tomen buena cuenta de ello.
ResponderEliminarEs cierto que nunca solemos ponernos en el lugar del otro.
Un abrazo de Mos desde su orilla.
Querido Disan.
ResponderEliminarHaces mui bien en desahogar tú cabreo con nosotros. Estoy contigo y por lo que cuentas, me parece que Don Benito, apesar todo su progreso, ha descurado esa parte tan importante de la accesibilidad de pasear por la calle, las personas con dificuldad en moverse, normalmente.
Se fuera yo, puedes creír que ya tenia hecho una reclamación por escrito!
Vaya eres un cidadano con derechos acrecidos Diego, ya que tienes puesto todo tú empeño y dedicación, en la divulgación de la cultura y de lo progreso de ese pueblo.
Me siento mui mal en saber de tú caída y sobre todo por saber que aceptas las cosas con demasiada calma. Tienes que reclamar de tus derechos y de tus pares.
Bueno, no se si desta vez me vas a entender. Tampoco estoy tentando expresar mis ideas en castellano. Sabes? Estoy con mucha rabia...
Amigo mío, pués a mi me gustaria que no hubiera un próximo cabreo.
Diego te mando un beso con todo mi cariño, te deseo un buen fin de semana y...por favor, cuidate!
Janita
Antes de caminar con muleta,también estuve en una silla de ruedas pero en Buenos Aires.Allí no solo no hay accesibilidad,sino que cruzar la calle como no sea con semáforo es imposible,ya que los coches no frenan como aquí, sino que aceleran.
ResponderEliminarDe todos modos,tienes razón,nos deberían facilitar la vida lo mas posible,yo encuentro aquí,que las bajadas para silla en el bordillo de la acera son demasiado pronunciados,a tal punto que muchas veces elijo el bordillo normal en lugar de esa supuesta "facilidad".Ni hablar de la cantidad de comercios que tienen escalones de acceso "inaccesibles"creo,que hasta para quien no tiene problemas de locomoción.
Todos en algún momento usamos nuestros blogs para desahogarnos,y no está mal,en principio porque le da conciencia a quien no tiene inconvenientes importantes,que uno a veces se queja por tonteras y me incluyo.
También,a lo mejor tenemos la suerte de que alguien con poder lea nuestros blogs.
Cuídate,que es lo único que podemos hacer por nosotros,yo personalmente he decidido no entrar mas en comercios que arriesguen mi integridad,es una manera de protesta que tal vez no noten,pero si la multiplicamos por la cantidad de gente que tiene problemas, o simplemente años encima,tal vez signifique algo.
Besitos
Clau
Desgraciadamente,nuestras ciudades,tan modernas ellas,no estan diseñadas para personas con problemas de movilidad.lgo se ha avanzado...pero queda mucho por conseguir
ResponderEliminarUn abrazo
No soy discapacitada pero tengo amigos que se mueven en silla hemos vivido momentos realmente surrealistas, como esas nuevas rampas que están tan inclinadas que en el tour serian un puerto de primera especial, o pasos tan estrechos que en lugar de para sillas son para taburetes, en fin unos lumbreras los dedicados al tema¡ vamos!.
ResponderEliminarVenía a darte las gracias por tu huella en mi blog, así que ¡Gracias!
Te dejo un saludo y un beso
Me uno a tu queja, Disan. Hace ya mucho, mi hijo tuvo que ir en silla de ruedas porque se rompió la tibia y pasé las de Caín con tanto bordillo sin rebajar, y hoy en día, simplemente, con el carro de la compra, más de una vez, me he caído con él, precisamente por esos bordillos. No entiendo por qué lo ponen tan difícil y encima se creen que lo han hecho de maravilla.
ResponderEliminarPasa un tranquilo fin de semana, muchos besos.
Estoy de acuerdo sobre todo con dos ideas, aunque ratifico todo lo dicho, pero sobre todo esas dos: un lugar es accesible cuando una persona puede acceder por si misma a ese lugar sin tener que depender de nadie y la otra es que cuando hacen infraestructuras deberian sentarse antes en una silla de ruedas para verlo desde el punto de vista de la persona que tiene que ir sentada en ella y tambien ir con los ojos tapados y un baston para ponerse en el lugar de los invidentes. Dentro de poco serán las Elecciones Municipales y Autonomicas, habia que hacer llegar todas esas quejas en este momento a los partidos politicos...y tambien pensarse mucho a quien se vota para no votar a los que ya sabemos como hacen las cosas de mal...
ResponderEliminarAbrazos Disancor y deshaogate siempre que lo necesites, quien sabe si alguien recoja el guante y haga bien las cosas...
Yo sí soy usuario de silla de ruedas...tan resignado, o más, que Diego. Ignoro el motivo. El mío probablemente, falta de autoestima.
ResponderEliminarMiguel-A.
Que pena que se hagan tan mal las cosas ...
ResponderEliminarGracias por tu visita, un beso y buen finde !
Hola Disancor, estas en tu derecho de cabrearte.
ResponderEliminarLo que no comprendo, cómo a quien corresponda hacer esas mejoras. No selecciona personas con los mismos o parecidos poblemas al tuyo.
¿A caso son tan incopententes los que hacen esas mejoras?
Sería bueno que ellos mismo probaran la medicina que por ejemplo tomas tú(ir en silla de ruedas, o la tu amigo ciego), tal vez asì harían las cosas bien y más funcionables.
Te deseo que tengas buen fin de semana.
Me alegro mucho de poder leer tus quejas, hasta que no te conocí no pude comprender lo que verdaderamente significa ir en silla de ruedas, hasta pensé a veces que debía ser muy cómodo ir siempre sentado (lo siento, es para darme un buen coscorrón), pero ahora comprendo algo mejor vuestras difíciles circunstancias y, por supuesto, me uno a tu queja.
ResponderEliminarUn placer leer tus quejas.
Feliz fin de semana.
Verdaderamente no se tiene en cuenta ni a los descapacotados ni a las personas mayores. Yo que estoy torpe con mis piernas vajar del autobus muchas veces es una odisea.
ResponderEliminarBesos
Creo recordar que alguna vez has escrito sobre el tema y por lo que veo todo sigue igual....
ResponderEliminarUna pena!
Un beso
UT
Espero que no tengas ningun motivo de cabrearte. Eso que te sucede pasa en todas partes, también aquí, Buenos Aires. Es preferible que escribas tus broncas, es una buena forma de desahogarte.
ResponderEliminarbesos,
mariarosa
La barreras arquitectónicas siguen existiendo. Te entiendo perfectamente porque mi madre va en silla de ruedas y es un verdadero poema pasear por las calles. Y cuando hay alguna obra, ya ni te cuento.
ResponderEliminarEn fin, por el bien de todos esperemos que se vaya solucionando.
Un beso
Hola Disancor, no queda otra que tener paciencia, amigo. Los ingenieros se molestan si se les sugiere una idea mejor, pero tiempo al tiempo, todo va a ir mejorando.
ResponderEliminarUn abrazo.
No puedo darte más que toda la razón, las ciudades no están preparadas más que para la vida moderna esta que llevamos, el corre corre y nada más, es por eso que no se molestan en pensar adecuadamente en los que por un motivo u otro no pueden correr y seguir este caótico ritmo.
ResponderEliminarTe queda la paciencia y el buen humor que te caracteriza para poder desahogar toda esa impotencia contenida. Yo también espero que el próximo cabreo esté lejos, así sabré que todo está bien.
Un abrazo inmenso
Es verdad, para hacer las cosas bien bastaría con sentarse mentalmente en una silla de ruedas. Sería fácil darse cuenta porque hay que hacer las cosas de una manera, y no como el listo de turno quiera.
ResponderEliminarMuy agradecido por tú visita. Gracias.
ODRY,un beso.
A mí nunca me han consultado sobre barreras arquitectónicas, y si alguna vez me he atrevido a dar mi opinión, pues, sencillamente, no me han hecho ni puto caso.
ResponderEliminarla reina del mambo, un abrazo.
Alguna vez he pedido que me tapen un agujero en un paso de peatones, y sólo una vez, un obrero del paro me hizo caso y echó unas paladas de mezcla en un agujero.
ResponderEliminarMos, un abrazo.
A pesar de lo que cuento, Don Benito está bastante bien. Para mí es una ciudad muy cómoda, si la comparamos con las muchas que he visitado. Sin embargo, aunque menos, los problemas de accesibilidad y cosas mal hechas existen. Es común a todas las ciudades.
ResponderEliminarJanita, un abrazo.
Aunque parezca una barbaridad, me siento, algunas veces, más seguro paseando con la silla por la calzada que por la acera. En las aceras están todos los obstáculos, los agujeros, los coches aparcados encima, bajar y subir bordillos, bajar y subir rampas…Siempre expuesto a una caída.
ResponderEliminarEl Blog de Clau, un beso.
Sí, no dejan de hacer cosas, las ciudades se van haciendo más accesibles y cómodas, sin embargo, yo soy pesimista, no creo que nunca, una persona en silla de ruedas tenga una ciudad perfecta para él. Siempre habrá cosas que mejorar o corregir.
ResponderEliminarJuanjo, un abrazo.
Yo a esas rampas les tengo pánico, porque de cuando en cuando me da la vuelta para atrás la silla de ruedas. Me he caído tantas veces que tengo pelada la coronilla de la cabeza.
ResponderEliminar40añera, un beso.
Para personas con alguna dificultad para salvar obstáculos, es toda una aventura andar por las calles. Comprendo que todas las cosas no pueden ser perfectas, pero hay que poner empeño por reducir lo malo a lo mínimo.
ResponderEliminar-ion-laos, un abrazo.
Decimos y hacemos muchas tonterías. Un lugar no puede ser accesible si la persona que va en silla de ruedas necesita ayuda. Para eso no se necesita nada especial. Todo lo que se hace, es necesario, pero para que tenga una buena utilidad, hay que hacerlo bien hecho.
ResponderEliminar-mariaje 15. un abrazo.
Yo estoy resignado encima de mi descapotable. Tengo asumida la realidad, y procuro no soñar demasiado alto. No me siento derrotado, a mi manera, soy feliz. Aunque de cuando en cuando, me tomo un berrinche. Cosas de la vida.
ResponderEliminarMiguel A., un abrazo.
Creo que todas las personas que prestan un servicio a la sociedad deberían de tener intereses en lo que hacen, así todo saldría bien, porque también los que idean y construyen se iban a beneficiar de su obra.
ResponderEliminarGracias por tú visita y comentario.
BET, un beso.
La verdad, que unos por otros, las cosas se hacen de cualquier manera. Creo que nunca se preguntan si como se hace es como les es de más utilidad a esas personas especiales.
ResponderEliminarisa, un abrazo.
Bueno, tampoco es tan terrible vivir encima de una silla de ruedas. Los seres humanos nos acostumbramos a todo. Una poca de resignación nosotros, y algo de paciencia de las personas que nos tratan. Al fin acaban viéndonos, casi, como personas normales.
ResponderEliminarMercede, un abrazo.
Quienes tienen la responsabilidad de nuestro bienestar parece que tienen buenas intenciones, pero no se esmeran mucho en lo que hacen. Y como no se les puede llevar la contraria, pues, así van las cosas.
ResponderEliminarjosefina, un beso.
No me gusta repertirme en los temas, pero hay cosas que no cambian, y con la esperanza que mejoren, me permito recordar que los problemas estan en el mismo sitio, y yo sigo en silla de ruedas.
ResponderEliminarUt, un abrazo.
Sí, es verdad, estos problemas los sufre en cualquier parte del mundo una persona que va en silla de ruedas. La diferencia es que en unas partes, más que otras, se les hace más cómoda la vida.
ResponderEliminarmariarosa, un beso.
Ir o empujar una silla es complicado. En la calle se encuentran multitud de cosas que nos pueden poner en peligro. Para las personas con poca movilidad esta todo lleno de obstáculos y dificultades. Y el caso es hay hay cosas que se pueden mejorar, pero no eliminarlas del todo.
ResponderEliminarPrincsa 115, un beso.
La verdad que no queda otra que tener paciencia, o quedrase en casa. Es lo que pensaría algún responsable de las calles. Pero como yo no soy obediente, a seguir paseando y criticándolo todo.
ResponderEliminarCarolina, un abrazo.
Mientras las caidas no tengan consecuencias, no me preocupo mucho. Lo que temo es romperme un brazo, y ya no podré volver a salir de casa. Y a eso si que le tengo un miedo terrible.
ResponderEliminarMIMOSA, un beso.
No sé en qué están pensando algunos cuando diseñan bordillos, rampas... Pero sé muy bien en qué no están pensando: en que tienen que crear algo funcional, para que la gente lo use sin problemas. Creo que lo mejor sería preguntar a algunas personas que tengan limitaciones de movilidad, que son las que realmente ven los defectos a la primera, sencillamente porque los padecen. Mis pocos meses de muletas me hicieron toda una experta en detectar bordillos sin rebajar, escalones inoportunos y rampas con una pendiente tan pronunciada que sólo un suicida bajaría por ellas.
ResponderEliminarNadie puede limitarte tu derecho a pasear y a pasear en condiciones. Y, además, la mayoría de las veces es algo tan simple...
Un beso
Creo que las asociaciones para discapacitados,podrían movilizarse más al respecto para que se facilite la accesibilidad.
ResponderEliminarAl igual que se hacen carriles bici, tener unas aceras igualmente lisas, sin tantos adoquines, que quedaran muy bonitos siempre y cuandon no tengas que ir en una silla y encima tengan problemas de columna(como hernias discales)que cuando llegas a casa es para meterte en la cama y a base de relajantes musculares.
Todo esto se podría evitar.
Y ni que hablar de lo poco que se respeta los aparcamientos para personas discapacitadas, que eso es otro tema.
En fin, mientras toman cartas en el asunto, nos tendremos que seguir buscando la vida.
Valen